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15 d’octubre 2019

El Mediterrani, zona zero del canvi climàtic




Segons l'Institut Mediterrani de Biodiversitat i Ecologia, el mar Mediterrani serà la zona zero del canvi climàtic. Només de pensar-ho fa por. Aquest impacte induït desencadena riscos induïts que afectaran a tot el planeta, però tot començarà o ja està començant a casa nostra, al mar mediterrani. De fet, l' augment de la temperatura de la regió mediterrània ha arribat ja als 1,5 graus més respecte als nivells preindustrials. Les temperatures a les zones mediterrànies augmentaran més que a la resta del planeta, i es produiran riscos com: sequeres pronunciades, impactes a la salut i a la seguretat alimentària, pèrdua d'ecosistemes, i la pujada de gairebé un metre del nivell del mar.



Això és el que vindrà si no prenem mesures radicals contra els gasos d'efecte hivernacle. I molt pitjor serà pel 2040 o pel 2100. Però sense anar més lluny, dintre de dues dècades, més de 250 milions de persones podrien patir pobresa hídrica. Totes aquestes dades es van donar a conèixer aquest passat dijous a Barcelona durant una trobada de la "Unió pel Mediterrani".


Augment de la temperatura del Mediterrani a l'estiu.

El País, 10/10/2019


Lo quieran o no, 500 millones de personas de tres continentes están unidas por un mismo problema: el cambio climático. La cuenca del Mediterráneo es uno de los puntos calientes de esta crisis global y algunos de sus impactos “golpean” a esta región de “forma más dura que a otras partes del mundo”, apunta el profesor Wolfgang Cramer, director científico del Instituto Mediterráneo de Biodiversidad y Ecología, radicado en Francia. Por ejemplo, el aumento de la temperatura de la región mediterránea ha llegado ya a los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales, lo que supone que el calentamiento en esta cuenca es un 20% más rápido que en la media del planeta.

Lo que viene —si no se toman medidas adicionales de reducción de los gases de efecto invernadero que sobrecalientan el planeta— es mucho peor: para 2040 ese incremento llegará a los 2,2 grados y posiblemente superará los 3,8 en algunas zonas de la cuenca en 2100. Además, en solo dos décadas 250 millones de personas sufrirán pobreza hídrica en la zona por las sequías.


Estos datos se incluyen en un informe cuyos primeros resultados se presentan este jueves en Barcelona durante un encuentro de la Unión por el Mediterráneo, una organización internacional en la que están representados los países de esos tres continentes que comparten las aguas del emblemático mar. Desde 2015, un grupo de más de 80 científicos coordinados por el profesor Cramer ha estado trabajando para esta organización en el estudio, que se titula Riesgos asociados al cambio climático y los cambios medioambientales en la región mediterránea. El informe aspira a ser el gran retrato del cambio climático en esta zona a partir del conocimiento científico actual. “Nunca antes se ha hecho una síntesis tan completa”, explica Cramer sobre un documento que está cargado de datos, muchos alarmantes.

El coordinador destaca la vulnerabilidad de mucha de la población de la región “porque vive muy cerca del mar y también porque son pobres y tienen pocas opciones para protegerse o alejarse”. El informe advierte: habrá más olas de calor “más significativas y duraderas” y “las sequías extremas serán más frecuentes”.

Nivel del mar. De entre todos los impactos, Cramer destaca la subida del nivel del mar. Para 2100 el informe apunta que superará el metro, lo que supone situarse en el escenario más pesimista que planteaba para el conjunto del planeta el reciente informe del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), los científicos que asesoran a la ONU. Ese incremento de un metro tendrá impactos en un tercio de la población que vive en la costa del Mediterráneo; solo en el norte de África el sustento de al menos 37 millones de personas estará en peligro. A los daños en las ciudades por inundaciones, Cramer añade otro riesgo más: “la salinización de los suelos utilizados para la agricultura en los deltas y estuarios de los ríos como el Nilo, pero también el Ebro, el Ródano y el Po”.


Agua dulce. El otro gran impacto que más preocupa a Cramer es el aumento de la intensidad de las olas de calor y sequías, que golpeará con dureza a España. Desde 1950, la frecuencia de las sequías ha aumentado. Y el informe señala que aunque el calentamiento se quede por debajo de los dos grados —el objetivo que fija el Acuerdo de París—, los habitantes de las cuencas fluviales en Oriente Medio y Oriente Próximo estarán expuestos a una dura escasez de agua. El estudio destaca que la disponibilidad de agua dulce puede caer un 15% en las próximas décadas en el conjunto de la región mediterránea, lo que tendrá graves consecuencias en la agricultura. Y calcula que en 2040 alrededor de 250 millones de personas de la zona sufrirán pobreza hídrica —dispondrán de menos de 1.000 metros cúbicos por cabeza al año—. Esta situación, advierten los científicos, puede hacer que aumenten los conflictos e, incluso, las migraciones masivas.

Impactos en la salud y seguridad alimentaria. El equipo científico encargado de este gran retrato del calentamiento global enumera también los riesgos para la salud: “Se espera que las enfermedades y muertes relacionadas con el calor sean más frecuentes, especialmente en las ciudades debido al efecto de las islas de calor y para los grupos de población vulnerables”. Más allá del cambio climático, los científicos destacan que el deterioro de la calidad del aire, los suelos y el agua por la contaminación supondrá más enfermedades respiratorias y cardiovasculares y una disminución del acceso a los alimentos saludables.

Relacionado con esto, los expertos indican que puede peligrar la seguridad alimentaria, ya que se puede ver afectada por el aumento de la población y la bajada en el rendimiento de los cultivos, la pesca y la ganadería. “El 90% de las poblaciones comerciales de peces ya están sobreexplotadas en el Mediterráneo”, recuerda el informe. “Y se espera que el peso medio de los peces se reduzca hasta en un 49% para 2050”, se pone como ejemplo.


Pérdida de ecosistemas. Los especialistas no solo se centran en los impactos sobre los seres humanos y sus medios de vida. Se advierte de que “muchos de los ecosistemas están amenazados por el cambio climático, los cambios de usos del suelo, la contaminación y la sobreexplotación”. Por ejemplo, el proceso de acidificación del agua de mar —causado por la absorción del CO2 procedente de las emisiones humanas— y el aumento de la temperatura del agua “ya han causado una pérdida del 41% de los principales depredadores, incluidos los mamíferos marinos”. El informe cita algunos casos concretos, como la proliferación de las plagas de medusas por el incremento de la temperatura del agua, la invasión de mosquitos tigre y la aparición de especies invasoras como los peces león que dañan a las autóctonas.

Respecto a los impactos en la tierra, los científicos alertan del aumento que ya se está dando de los “megaincendios” debido al calentamiento y a los cambios en el paisaje. En el futuro, las áreas quemadas podrían crecer hasta un 40%, incluso, en el escenario más optimista de un aumento de la temperatura de 1,5 grados.

Es complicado no caer en el pesimismo cuando se lee el informe que ha coordinado Cramer. Pero este profesor resalta que el objetivo es “proporcionar información equilibrada sobre los riesgos para toda la cuenca mediterránea” para los responsables políticos y sus asesores. Y pide acción: “El norte necesita ayudar al sur a adaptarse para garantizar que la economía de los países del sur tenga estabilidad”. Cramer resalta la importancia de reducir los gases de efecto invernadero, porque cada reducción ayuda a limitar el aumento global de la temperatura. “Todos los países, y en particular los del norte, deben aplicar políticas compatibles con el Acuerdo de París. Cada tonelada de CO2 que se reduzca cuenta”.





21 de febrer 2019

El volcà estròmboli va provocar tres devastadors tsunamis al Mediterrani i pot repetir-los

Sempre hem cregut que els tsunamis i altres fenòmens derivats de l'activitat sísmica no afecten a una zona com Europa, pero la història ens demostra que no és així. Actualment sabem que la zona de conca mediterrània és especialment activa i presenta un gran risc per a la població, especialment a Itàlia, ja que es troba a prop d'un límit divergent entre les plaques litosfèriques eurasiàtica i africana. Davant de la gran perillositat d'aquesta zona i la elevada exposició derivada del gran nombre de persones que habiten aquesta zona, els experts estan intentant torbar mesures preventives per mitigar els efectes d'un possible tsunami o terratrèmol.

La illa volcànica d'Estròmboli

ABC 19/02/2018

Un equipo de investigadores italianos ha descubierto que la isla de Estrómboli, la cima emergida del volcán activo del mismo nombre en el mar Tirreno, fue el origen de tres grandes tsunamis que devastaron el Mediterráneo en la Edad Media. Uno de ellos incluso fue presenciado por el poeta Francesco Petrarca. El estudio, publicado en «Scientific reports», señala que las olas gigantes fueron provocadas por derrumbes repentinos del flanco noroccidental de la montaña, algo que podría volver a ocurrir y que convierte al Mare Nostrum en un lugar más peligroso de lo que pensábamos.


Los tsunamis azotaron la costa de Campania entre mediados del siglo XIV y XV, como lo demuestran las crónicas de la época. El principal de los tres eventos se produjo en 1343 y provocó una devastación en los puertos de Nápoles (a 200 km al norte de Estrómboli) y Amalfi. Casi con total seguridad, del mismo fue testigo Petrarca, que estaba en Nápoles como embajador del Papa Clemente VI. En una carta le habla de una misteriosa y violenta tormenta marinaque el 25 de noviembre causó una gran cantidad de víctimas y el hundimiento de muchos barcos.

La identificación de Estrómboli como la fuente de estos terribles tsunamis fue posible gracias a un trabajo interdisciplinario llevado a cabo por volcanólogos y arqueólogos de la Universidad de Pisa. Fue precisamente la carta de Petrarca la que animó al profesor Mauro Rosi, de departamento de Ciencias de la Tierra, a acercarse a la isla en la primavera de 2016 para investigar lo sucedido. Pronto, los investigadores encontraron depósitos «sospechosos» que evidenciaban lo hechos.


Isla abandonada

El trabajo involucró la excavación de tres trincheras estratigráficas en el área norte de la isla, de unos ochenta metros de largo y dos de profundidad, que han sacado a la luz tres capas de arena que contienen grandes guijarros de playa arrastrados por las olas del tsunami. El muestreo, el análisis químico de los materiales y la datación por carbono 14 permitieron establecer una «relación inequívoca» entre esas capas y los hallazgos arqueológicos que atestiguan el rápido abandono de la isla después de los tsunamis.

«En la primera mitad del siglo XIV, la isla de Estrómboli fue habitada y jugó un papel importante como un centro para el tráfico naval de cruzados procedentes de las costas italiana, española y griega, documentada en la meseta de San Vincenzo, de una pequeña iglesia descubierta en 2015 y que constituye la primera evidencia arqueológica de la ocupación medieval en la isla», explica Sara Levi, de la Universidad de Módena y Reggio Emilia.

Tras los tres grandes derrumbes que generaron las olas del tsunami y la recuperación contemporánea y particularmente fuerte de la actividad eruptiva del volcán, la isla, como lo demuestran los entierros encontrados en el área de la iglesia, fue completamente abandonada desde mediados del siglo XIV hasta finales del siglo XVII, cuando comenzó su repoblación moderna. Según los autores, la reconstrucción se basa en datos estratigráficos y cronológicos sólidos y es el resultado de la estrecha colaboración interdisciplinaria.

«Ya se sabía que la isla de Estrómboli era capaz de producir pequeños tsunamis con décadas de recurrencia, pero este trabajo revela por primera vez la capacidad del volcán para producir eventos de un tamaño mucho mayor que los conocidos hasta la fecha de las crónicas de los últimos dos siglos», concluye Rosi.



Peligro en el Mediterráneo

El hallazgo puede ser una sorpresa para muchos que creen que los grandes tsunamis solo pueden producirse en Asia, como el que en diciembre de 2004 arrasó las costas del Océano Índico tras un terremoto de magnitud 9,2 provocando la muerte de al menos 230.000 personas.

El Mediterráneo también está sujeto a la posibilidad de sufrir tsunamis, la mayoría de ellos debidos a seísmos generados al deslizarse la placa Africana bajo la Euroasiática. De hecho, el 10% de los tsunamis que se generan en el mundo se producen en el Mare Nostrum y, como media, una vez cada cien años el tsunami es de gran intensidad. A este riesgo existente se sumarían los provocados por el colapso de los volcanes, como ha ocurrido en el Estrómboli, pero también en el Vesubio y especialmente el Etna en Sicilia. Precisamente, una investigación reciente apuntaba que el flanco sureste del Etna se desliza lenta pero inevitablemente hacia el mar, lo que podría causar un colapso importante a nivel regional.

El riesgo sería «muy alto», según las clasificaciones de los expertos, ya que las zonas costeras del Mediterráneo están muy densamente pobladas: 130 millones de personas viven en pueblos y ciudades que miran al mar. Además, una ola gigante recorrería una distancia muy corta antes de hacer impacto.

Revisar el plan de prevención

Mauro Rosi cree que podrían producirse tsunamis similares a los descritos en el estudio en el futuro. «El actual plan de emergencia para tsunamis de Estrómboli y las otras islas eólicas se basa en un escenario de evento mucho más pequeño. Creo que nuestros descubrimientos hacen necesario revisar el plan de contingencia», advierte a ABC.

A juicio del investigador, «no estamos completamente listos para algo así». Existen sistemas que monitorean la pendiente de Sciara del Fuoco (El Río de Fuego, una depresión en forma de herradura generada en los últimos 13.000 años por varios colapsos en la cara noroeste del cono) y dos boyas equipadas con sistemas de manómetro se desplegaron en los últimos años en los dos lados del Sciara para la detección temprana de tsunamis. «El sistema actual puede garantizar una prevención efectiva para la isla de Estrómboli, pero ahora es necesario extender la misma prevención para todas las costas del sur del Tirreno y las infraestructuras portuarias», indica.










19 d’octubre 2015

Foment frena un pla per buscar gas i petroli al Mediterràni

El que es demana es que s'aturin les obres per buscar gas i petroli al mediterrani ja que aixxó provocaria un fort impacte acústic submarí i també un fort impacte per a les espècies del fons marí con els cetacis o les tortugues. Es demana una gestió ambiental per a valorar els riscos del projecte i així poder prevenir aquests impactes contra la fauna marina. Demanen que es faci una exploració sismica marina que s'utilitza per comprobar si hi han estructures geologiques susceptibles d'almatzenar hidrocarburs.




El País  (19/10/2015)


Un estudi tècnic del CEDEX, organisme públic dependent del Ministeri de Foment, ha revelat múltiples errors en l'informe sobre l'impacte acústic que tindrà un extens sondeig per buscar petroli i gas a la Mediterrània, enfront de la Costa Brava i al nord de Menorca. El Ministeri de Medi Ambient va sol·licitar l'estudi, imprescindible per decidir si autoritza la prospecció, que empra canons d'aire comprimit susceptibles d'afectar la fauna. El CEDEX és contundent: cal un altre informe per obtenir el permís.
"Es recomana que es requereixi al promotor la realització d'un nou estudi acústic submarí que tingui en compte totes les consideracions d'aquest informe", conclouen els especialistes del CEDEX (Centre d'Estudis i Experimentació d'Obres Públiques). L'informe, de març de 2015 però que s'acaba d'incorporar a l'expedient, assenyala diversos defectes: "No s'ha aportat informació suficient sobre la caracterització de les fonts"; "El model utilitzat és massa simple"; "S'han trobat anomalies importants en els valors", etcètera. Sobre el càlcul de les emissions, apunta: "Està del costat contrari al de la seguretat, per la qual cosa no resulta admissible".
El dictamen del CEDEX, al qual ha tingut accés EL PAÍS, suposa un important revés per als plans de la multinacional Schlumberger, que pretén explorar a la recerca d'hidrocarburs una àrea de 37.000 quilòmetres quadrats mitjançant una tècnica anomenada adquisició sísmica al golf de Lleó, enfront de les costes de Catalunya i Balears. No és el primer contratemps. En un altre informe de juny passat els tècnics de la Divisió per a la protecció de la mar, dependent del Ministeri d'Agricultura, Alimentació i Medi Ambient, van recomanar no dur a terme els sondejos per l'impacte que podrien tenir per a diferents espècies de cetacis i tortugues.
El pla multimilionari de Schlumberger encara ha de superar un altre escull: la seva tramitació porta mesos paralitzada per un embolic administratiu que ha necessitat la intervenció de l'Advocacia de l'Estat. Actualment hi ha dos expedients oberts per la mateixa llicència mediambiental.
A aquest retard se suma el demolidor informe del CEDEX, un document "indispensable", segons fonts del ministeri, per valorar els riscos del projecte i decidir si aprovar o no. Aquest organisme elabora dictàmens tècnics a petició de diferents departaments del Govern.
El Ministeri de Medi Ambient li va demanar ajuda l'any passat per valorar el projecte de prospeccions de Repsol a Canàries després que sorgissin "dubtes" sobre l'anàlisi de riscos que havia fet la companyia. El CEDEX va concloure que Repsol havia calculat malament la probabilitat que ocorregués un accident i que el risc no era "baix" sinó "mitjà". Ara Medi Ambient recorre de nou a CEDEX per valorar l'afecció acústica -es genera soroll gairebé constant de fins a 270 decibels en una zona de gran riquesa biològica, ruta migratòria de cetacis i propera a espais naturals protegits- dels sondejos. "Es considera un defecte greu la incompleta i de vegades incoherent definició" de les característiques de la font emissora del soroll, assenyala l'informe. Més endavant, troba a faltar que el projecte no analitzi correctament els nivells límit de soroll per als cetacis. En aquestes campanyes, els vaixells que arrosseguen els canons de so compten amb avistadores que detectin la presència de balenes, dofins o altres espècies sensibles, per aturar l'activitat fins que s'allunyin.

Discrepàncies polítiques

Davant del Ministeri d'Indústria, que dóna suport aquests projectes, s'han situat els governs autonòmics català, valencià i balear, en contra de permetre'ls. El Parlament balear va aprovar per unanimitat la setmana passada una proposició no de llei en la qual insta el Govern de l'Estat a aprovar una llei específica per a la declaració del Mediterrani espanyol com a zona lliure de prospeccions d'hidrocarburs. Amb José Ramón Bauza (PP) en la presidència de les Balears es va produir l'enfrontament més cridaner entre el Govern central i l'autonòmic: al maig de 2014 quatre dels cinc senadors regionals van trencar la disciplina de partit i van recolzar una moció socialista en la qual es demanava a l'executiu que paralitzés els sondejos.  L'Aliança Mar Blava, creada per lluitar contra els projectes petrolífers al Mediterrani, considera que la tramitació d'aquest projecte és "fraudulenta i il·legal", entre altres coses per permetre a l'empresa reprendre el procés on es va quedar en tancar el primer expedient. Demana l'arxiu definitiu. "Indústria i Medi Ambient han permès que l'empresa utilitzi un estudi d'impacte ambiental de 2012, quan per llei només tenen vigència d'un any", posa com a exemple Carlos Bravo, el seu portaveu. Fins i tot el CEDEX ressenya en el seu informe que l'estudi, amb una portada en què es data a l'abril de 2014, és en realitat d'octubre de 2012. "En ser tan antic, l'estudi ni tan sols té en compte que un altre projecte posterior es solapa amb el seu ", afegeix Bravo.