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09 de febrer 2020

La lenta recuperació de les Catarates de la Victoria

Els últims mesos han estat molt durs per a Zambia, una de les catarates més grans i imponents, nombrada en innumerables cops com una de les set grans meravelles del món s'ha secat gairebé per complet. Aquestes grans sequeres provoquen un gran risc per al país ja que, a part de ser una de les principals atraccions turístiques de Zambia, també és un molt important recurs energètic per la impressionant força amb la que corre l'aigua.
Aquestes últimes setmanes han començat a caure les primeres pluges i es comencen a veure petites llacunes en aquest magnífic paisatge natural, que, per ara, segueix sec en gran mesura.
La causa d'aquesta sequera és, com no podia ser d'altre manera, la humanitat i el seu inevitable impacte sobre el medi; ja que aquests períodes sense pluja estan provocats, en gran part, pel canvi climàtic, resultat del forat de la capa d'ozó causat per l'emissió de CO2 a l'Atmosfera.

Resultado de imagen de las cataratas victoria
catarates de la victoria abans de la sequera (imatge superior) catarates de la victoria després de la sequera (imatge inferior)

El País 5/2/2020

Han pasado 200 días con sus 200 noches pero por fin empezó a llover en Livingstone (Zambia). No con la frecuencia necesaria ni en la cantidad que debería, pero empezamos a respirar porque ya tenemos lluvia, un bien muy preciado por aquí. Desde septiembre hasta ahora, hemos vivido con cortes diarios de luz de entre diez y quince horas, pero ya parece que la presa del lago Kariba se va llenando de nuevo, ya no nos cortan tanto la luz y empezamos a volver a la normalidad pero la difícil situación por la que hemos pasado no ha desaparecido. Estas lluvias no son suficiente.

En los últimos meses, las cataratas Victoria han copado los titulares de los medios, alertaban sobre que las consecuencias del cambio climático hacían peligrar un símbolo de nuestro país, una de las siete maravillas naturales del mundo y, sobre todo, uno de los más importantes recursos energéticos y económicos que poseemos. Tengo 60 años y nunca en mi vida había escuchado que el caudal de las cataratas hubiera llegado al mínimo actual. Hubo una época en la que el humo de las cataratas llegaba hasta Livingstone y siempre han recibido el nombre de Mosi oa Tunya, en el idioma lozi, el humo que truena, pero si estos factores desaparecen, ¿cómo las vamos a llamar? ¿En qué se van a convertir? ¿Las vamos a perder?

Sí, ha vuelto la lluvia pero no sabemos cuánto durará y no podemos olvidar todo lo que está suponiendo esta sequía para el país.

La falta de electricidad ha llevado a los ciudadanos a verse obligados a recurrir a otras fuentes de energía, especialmente para cocinar

En primer lugar, a nivel energético existe un problema grave. La falta de electricidad ha llevado a los ciudadanos a verse obligados a recurrir a otras fuentes de energía, especialmente para cocinar, como es el caso del carbón, que se ha convertido en un negocio para muchos y que proviene de la madera quemada. De esta forma, la deforestación de nuestros bosques es una realidad ahora mismo brutal que traerá mayores consecuencias a corto y largo plazo como son la pobreza del suelo y el cambio del patrón de lluvia. De hecho, la situación es de tal calibre que desde la Oficina de Desarrollo Comunitario de Livingstone se ha recomendado a nuestra ONG no conceder microcréditos a grupos comunitarios que se estén dedicado al negocio del carbón.

Pero es que sin energía que sustente la producción y que mantenga los hogares poco podemos hacer. Los comercios locales también están sufriendo porque hay días en que ni siquiera pueden abrir ya que la mayoría precisan de electricidad, y a causa de los cortes han tenido que adquirir un generador de gasolina, que en los últimos meses ha aumentado su precio debido a la crisis que está atravesando el kwacha, la moneda local. Por su parte, las familias se ven obligadas a comprar carbón para cocinar y mantener sus casas, lo que implica un gasto doble para ellas. Por un lado, tienen que pagar la electricidad que hoy en día ha aumentado su precio, pero también tienen que comprar carbón, porque en demasiadas ocasiones nos quedamos sin electricidad.

Y hablando de gastos dobles, lo mismo está sucediendo con el mealy-meal o harina de maíz, el alimento que constituye la base de la alimentación zambiana. En tan solo unos meses la cosecha se ha visto gravemente afectada por la sequía, especialmente la del maíz con el que se produce la harina, lo que ha supuesto que los sacos de mealy-meal hayan pasado de costar 80 a 190 kwachas, un precio impagable para la gran mayoría de las familias de Livingstone.

La agricultura es uno de los sectores más importantes de la economía zambiana, representa el 85% del empleo total, y de los más afectados por la sequía. En especial los pequeños agricultores que como no tienen acceso a pozos, no producen, por lo que también se está dando un desabastecimiento alimentario en algunas zonas del país, especialmente en las rurales en las que se produce para autoconsumo.

Las informaciones de los medios sobre la pérdida de caudal de las cataratas han hecho mucho daño al turismo: la cifra de visitantes ha caído en picado porque las cataratas son el atractivo del país.
Las informaciones de los medios sobre la pérdida de caudal de las cataratas han hecho mucho daño al turismo: la cifra de visitantes ha caído en picado porque las cataratas son el atractivo del país. REUTERS
Tampoco podemos olvidar al sector turístico, uno de los motores de nuestra maltrecha economía, en especial para la ciudad de Livingstone. Las informaciones de los medios sobre la pérdida de caudal de las cataratas nos han hecho mucho daño, la cifra de visitantes ha caído en picado porque las cataratas son nuestro bien más preciado, las Victoria Falls son la imagen de Zambia hacia el exterior.

Con todo esto, no hacemos más que preguntarnos, ¿cuál es la solución? Necesitamos parar y analizar qué podemos hacer para que estas épocas de sequía, que seguro que volverán, no consigan generar tanto sufrimiento en los nuestros. Hay mucho en juego, el futuro de nuestro país y de nuestros hijos.


30 d’octubre 2019

Somalilàndia, una bomba de rellotgeria climàtica

Durant els últims 30 anys, Somalilàndia, un país que viu de la seva producció agrícola, ha estat testimoni de l'increment continu de les temperatures, que anaven augmentat al voltant d'un grau cada any. Això ha produït que s'hagi arribat a enregistrar una temperatura de fins 34ºC. Aquest fet, juntament amb el de que no s'han produït les temporades de pluges programades pels últims deu anys,  ha causat una gran sequera que ha deixat el territori de Somalilàndia àrid, i impossible de col·lectar.  
Tots aquests efectes han suposat un risc per a la població, de gairebé 4 milions d'habitants, i una pèrdua de recursos molt gran, que ha obligat a gran part de la població a migrar.
S'han proposat mesures preventives com crear camps resistents a sequeres o conrear plantes que no necessitin tanta aigua, però encara no s'han dut a terme. Mentrestant, diverses ONG'S han creat un campament en el que treballen per ajudar els habitants de Somalilàndia, intentant que el seu retorn a casa es produeixi el més aviat possible.

Somalilàndia sota els efectes d'una gran seuqera




Más calor  y más sequedad 

Los estudios realizados por el Centro de Riesgos Climáticos de Santa Bárbara (perteneciente a la Universidad de California) para la Fundación Thomson Reuters han concluido que en Somalilandia la media de las temperaturas máximas diarias ha aumentado alrededor de un grado en los últimos 30 años, hasta alcanzar los 34 grados centígrados.

Al mismo tiempo se ha producido un notable aumento del número de estaciones secas: en 20 años, la temporada de lluvias de marzo a mayo solo ha sido buena en tres ocasiones. Este hecho ha sido perjudicial para las cosechas y los rebaños de cabras, camellos, ovejas y vacas que constituyen el pilar de la economía somalilandesa. Faisal Ali Sheij, director de la Autoridad para la Prevención de Desastres Nacionales y las Reservas Alimentarias de Somalilandia, considera que los problemas a los que se enfrenta su país son mayores que los de otros, debido en parte a la pobreza y a las deficientes infraestructuras, con escasos medios de transporte y pocas carreteras. Los datos del Gobierno calculan el PIB de la república en 646 dólares por habitante, lo que la sitúa entre los 10 países más pobres del mundo, según cifras del Banco Mundial. El Gobierno calcula que el 50% de la población urbana y el 64% de la rural son pobres.

En Somalilandia la media de las temperaturas máximas diarias ha aumentado alrededor de un grado en los últimos 30 años, hasta alcanzar los 34 grados centígrados.
A todas estas complicaciones se añade la situación legal de la Somalilandia islámica. El país se separó de Somalia en 1991 y desde entonces ha funcionado de manera autónoma, en gran medida sin el terrorismo ni la violencia que asolan algunas regiones somalíes. Pero el autoproclamado Estado no está reconocido como país, lo cual lo excluye de las ayudas directas y los créditos de la mayoría de las instituciones mundiales. "Somos diferentes de otros países... Tenemos muchas más dificultades", afirma Sheij en una entrevista en su despacho de Hargeisa, una ciudad polvorienta de alrededor de un millón de habitantes en la que pocas calles están asfaltadas y ninguna tiene nombre.  "No tenemos ríos ni depósitos de agua. En toda Somalilandia, la vida depende del agua de la lluvia... y no podemos conseguir préstamos de otros países".


Una mujer recoge semillas resistentes a la sequía e inmunes a las enfermedades en el banco de semillas organizado por Havoyoco en Galoley, Somalilandia
Reserves d'aliments


Una crisis duradera

El cambio climático ha complicado la crisis de larga duración que sufren Somalia y Somalilandia, que ocupa aproximadamente el 30% de su territorio al noroeste. Las circunstancias excepcionales convierten esta situación de emergencia en una de las más complejas del mundo. Tras 20 años de guerra civil en Somalia, en 2011 la hambruna se extendió por el país y por gran parte del este de África, cobrándose 260.000 vidas. Las fotografías de los niños demacrados conmovieron al mundo; 13 millones de personas sufrían hambre y muchas abandonaron sus hogares durante una brutal sequía.

Cuando, al cabo de cinco años, aparecieron indicios de la llegada del fenómeno El Niño que presagiaban una sequía similar, las organizaciones humanitarias se pusieron manos a la obra rápidamente y evitaron que se repitiesen la hambruna y la pérdida de vidas a gran escala durante las sequías de 2016 y 2017. Sin embargo, la crisis mató al 89% del ganado de Somalilandia, que constituye el principal producto de exportación del país y la base de su economía pública. Mientras la población luchaba por recuperarse, en mayo de 2018 el país fue azotado por el ciclón tropical Sagar, el más potente de los registrados que ha tocado tierra en esa parte del mundo, lo cual obligó a miles de personas más a abandonar sus hogares.

Los somalilandeses tenían grandes esperanzas de que este año les diese un respiro, pero, una vez más, la estación de lluvias de marzo a mayo, conocida como el Gu', no ha hecho acto de presencia, lo cual ha puesto al país al borde de la catástrofe. "Ya no hay prácticamente ninguna probabilidad de que en Somalilandia se produzcan precipitaciones (desde julio) hasta este octubre o principios de noviembre", pronostica Chris Funk, director de investigación del Centro de Riesgos Climáticos con sede en Estados Unidos. "Allá donde se mire, la situación es realmente sombría". Según el experto, Somalilandia es especialmente vulnerable a las amenazas climáticas porque fue una de las pocas regiones que sufrió sequías tanto durante la oscilación de El Niño como de La Niña, que representan el patrón dominante de las variaciones climáticas a gran escala en el trópico.

La regularidad cada vez mayor de las sequías tiene que ver también con el calentamiento de los océanos Índico y Pacífico debido al cambio climático, lo cual ha aumentado las lluvias sobre los océanos y reducido las que caen en el este de África oriental, explica.  "Parece que el aumento de la frecuencia de las sequías se va a mantener en el tiempo, así que seguramente será la nueva normalidad", prevé Funk. Todo indica que Somalilandia "se está volviendo más seca y calurosa".
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18 de novembre 2018

Amèrica Llatina perd almenys 17.000 milions de dòlars anuals pel canvi climàtic



El primer informe de l'Observatori de la Cimera Iberoamericana insta els governs a invertir en infraestructures, millora de l'abastament de l'aigua i reduir les emissions de carboni

Adaptar les societats al canvi climàtic ha de ser una prioritat per als governs llatinoamericans. Almenys així ho assenyala el primer informe que presentarà l'Observatori Iberoamericà de Canvi Climàtic i Desenvolupament Sostenible en el marc de la Cimera Iberoamericana de caps d'Estat, que se celebra a partir d'aquest dimecres a La Antigua (Guatemala). Una inversió d'entre el 16% i el 25% del total dels diners que perd la regió a causa de l'escalfament global, estimat entre 17.000 i 27.000 milions de dòlars anuals, podria evitar la milionària minva. El desafiament rau, segons la publicació, en un compromís polític que asseguri "una intel·ligent i coherent canalització dels recursos públics i privats".



Invertir per adaptar-se als inevitables efectes del canvi climàtic. Aquest és el missatge de l'organisme, amb seu a La Ràbida (Huelva, Espanya), als governs d'Iberoamèrica (Amèrica Llatina, més Espanya i Portugal). A causa de l'increment de les condicions climàtiques adverses, la regió ha perdut més de 80.000 milions de dòlars entre 1970 i 2008. Més de la meitat d'aquestes pèrdues van ser causades per climes extrems, com tempestes o sequeres, en un continent on l'agricultura representa el 5% del PIB regional.


La solució per evitar aquest dèficit està en invertir significativament en infraestructures que apuntin a aconseguir societats resilients i economies sostenibles, segons reporta l'organisme. Contra la resistència dels governs a destinar fons adverteix: "Tot i que resulta més complicat mobilitzar inversions en adaptació, aquestes es recuperen amb escreix amb els costos dels impactes evitats". Una responsabilitat política que ha de donar resposta a la preocupació social. Segons l'Observatori, la comunitat llatinoamericana és una de les més conscients de la necessitat de combatre el canvi climàtic, ja que més del 70% dels habitants de la regió ho entén com un assumpte prioritari.


Les sequeres del continent deixen cada any pèrdues milionàries. 


Un dels objectius a què han d'apuntar els països llatinoamericans és el correcte proveïment d'aigua a tots els sectors socials. Uns 106 milions de persones encara no disposen d'un sanejament adequat. A aquest nombre se li sumen entre 12 i 81 milions d'habitants més que, segons calcula l'organització, patiran d'escassetat en 2020 a causa del canvi climàtic. Tot i que el nivell d'accés al servei ha augmentat a Iberoamèrica en un 50% durant els últims anys, la disminució d'aigua dolça disponible i l'increment de la població podrien suposar un risc en les pròximes dècades.

"Els costos de la mala gestió de l'aigua en alguns països representen fins a un 1% del PIB, mentre que una inversió de tan sols el 0,3% del PIB regional pot tancar les bretxes existents en matèria de serveis d'aigua i sanejament", assenyala l'Observatori. Davant d'això aconsellen dur a terme polítiques estatals a mitjà i llarg termini que s'ajustin a les realitats i necessitats de cada país.

Una altra de les metes que proposa l'informe és la reducció de les emissions de carboni, cosa que de no atendre podria portar complicacions, com l'increment en les temperatures de fins a set graus o l'augment del nivell del mar amb els seus conseqüents inundacions. El repte està en disminuir els gasos d'efecte hivernacle produïts pel mal ús de la terra en l'agricultura i el transport, els nivells representen el 47% i el 36%, respectivament. L'informe suggereix als governs la implementació de mesures enfocades a la restauració i reforestació dels sòls i boscos, en el primer cas, i disposicions fiscals, com impostos als combustibles o exempcions per a transports públics o vehicles elèctrics, en el segon.

Tot i la poca visibilitat que l'àmbit polític li ha donat a aquest tema a la regió, l'informe alerta sobre les dràstiques repercussions econòmiques que porten les altes emissions de carboni. "Segons el Banc Mundial, només les pèrdues de benestar per la contaminació de l'aire amb partícules fines representen un 1,5% del PIB a Amèrica Llatina, i fins a un 4,8% a Europa", explica l'informe.


El tercer gran desafiament que planteja l'informe és l'adopció de "mesures urgents" per a un correcte maneig de les escombraries. En aquest sentit, el document destaca la tasca d'Espanya, Portugal i Andorra on el reciclatge arriba al 30%; mentre que a Amèrica Llatina varia entre l'1% i el 16%. "L'aprofitament dels residus orgànics ofereix beneficis ambientals i socioeconòmics en permetre reduir emissions i alhora produir fertilitzants naturals i energia. Aquest potencial és especialment rellevant en els països llatinoamericans, on la part orgànica dels residus és considerablement més alta, entre un 50% i un 70% del total ", assenyala l'Observatori.




06 de febrer 2017

Catalunya ja nota els efectes del canvi climàtic

Cada cop que sentim parlar del canvi climàtic ens venen al cap imatges molt llunyanes dels pols desfent-se, huracans, inundacions, etc. Però realment és aquesta realitat tant distant a nosaltres? L'últim informe sobre canvi el climàtic a Catalunya ens ha desvetllat dades molt pertorbadores que de no plantejar-nos realment la realització de mesures correctores d'urgència i començar a pràcticar una gestió ambiental sostenible,  molts dels recursos de gran valor en la nostra regió, com per exemple, els recursos hídrics, poden trobr-se en risc en un futur no tan llunyà fruit de la nostre cobdícia. Serà aquest informe, realitzat per més de 140 experts independents, un informe més o per al contrari prendrem consciència per tal d'evitar els possibles riscs induïts als quals ens haurem d'enfrontar si no fem res?
Vista de l'embassament de la Llosa del Cavall, en el riu Cardener, afluent del Llobregat, durant la gran sequera de l'any 2005. Tot indica que es repetiran episodis similars.


el Periódico (30-01-2017)


La temperatura mitjana a Catalunya ha augmentat 1,55 graus des de 1950, any a partir del com es comença a disposar d'una xarxa completa d'observatoris meteorològics, i de l'ordre de dos graus des de 1900. El canvi pot semblar escàs, alguna cosa difícil d'apreciar en la vida quotidiana, però la realitat és que això ja ha suposat, entre molts altres efectes, un lleuger increment del nivell del mar, una major recurrència de les ones de calor i dels períodes de sequera, un canvi de les espècies marines de pesca, una regressió de les platges, la desaparició de les últimes glaceres, un canvi de dates en la floració i la fructificación dels cultius i una reculada a la muntanya de les espècies forestals més típiques d'ambients freds. És solament la punta de l'iceberg.

El canvi climàtic ja està aquí i sens dubte anirà a pitjor, encara que la magnitud dels impactes dependrà de l'interès que demostri la comunitat internacional per mitigar-ho
i de la capacitat dels països per adaptar-se a la nova realitat. En el cas concret de Catalunya, segons les projeccions climàtiques més moderades, s'espera que la temperatura mitjana creixi almenys altres 1,4 graus d'aquí a l'any 2050, la qual cosa suposa -igual que tota la conca mediterrània- un ritme superior a la mitjana mundial. Seguint la tendència ja observada, l'augment tèrmic serà major a les zones de muntanya del Pirineus i a l'estiu.

Tots els anteriors exemples procedeixen del Tercer Informe sobre Canvi Climàtic a Catalunya, presentat aquest migdia pels 'consellers' Raül Romeva i Josep Rull, una monumental obra de 624 pàgines (en format paper) que recull i sintetitza tota la informació científica disponible i ofereix propostes per a la mitigació del problema global des de l'àmbit català. Els dos informes anteriors s'havien publicat en els anys 2005 i 2010.

En l'elaboració han participat 140 científics i experts tècnics sota la coordinació de Javier Martín Vide, catedràtic de Geografia Física de la Universitat de Barcelona (UB), qui destaca que l'informe s'ha dut a terme de forma "independent" gràcies al treball de "molt destacats" especialistes de centres científics i universitats. I que "és a més homogeni i exhautivo". El projecte ho han impulsat el Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de Catalunya (CADS), el Departament de Territori i Sostenibilitat (Oficina Catalana del Canvi Climàtic i Servei Meteorològic deCatalunya) i el Institut d'Estudis Catalans (IEC), amb el suport de la FundacióLa Caixa.

ESCASSETAT D'AIGUA

El principal efecte negatiu del canvi climàtic a Catalunya serà probablement l'escassetat d'aigua posat que bona part del territori ja es troba al límit quant a explotació de recursos. Curiosament, com recorda Martín Vide, la precipitació medial anual no ha variat a l'excés des de 1950 (disminució de l'1,2%, estadísticament sense valor), però les projeccions climàtiques i els models de computació estimen una disminució del 13% en el 2100, segons constata el capítol coordinat per Josep Calbó, professor de Física de la Universitat de Girona.

Fins i tot en el cas que plogui el mateix, la major evapotranspiración derivada de la calor i els canvis en la distribució temporal (menys dies de precipitació però amb major intensitat) ocasionaran un minvament notable d'aigua, al que caldrà sumar la major demanda per part dels regadius i els boscos. Per exemple, el professor Josep Mas-Pla i col·laboradors estimen que les comarques de l'interior disposaran en el 2050 d'un 18% menys recursos hídrics que en l'actualitat. El risc d'incendis forestals també s'incrementarà, encara que un canvi en la gestió -més aprofitament forestal- podria evitar el pitjor.

Les noves condicions climàtiques no significaran la desaparició dels hiverns freds i les gelades severes, però sí una menor recurrència, diu l'informe. En canvi, augmentaran els episodis extrems de calor i les ratxes seques. Martín Vide destaca, per exemple, que les nits tropicals (sense baixar de 20ºC) s'han convertit en la norma en els estius de Barcelona i que en els últims anys es comencen a detectar nits tòrrides (sense baixar de 25ºC). 


Una de les conseqüències directes de la fusió dels casquets polars i de les glaceres, així com de l'expansió tèrmica de l'aigua, és l'augment del nivell del mar. En el cas de L'Estartit, un referent per a Catalunya amb dades des de 1974, el creixement ronda els 3,6 centímetres per decenni. Tot això, sumat a l'increment dels temporals marítims, tindrà com a efecte una erosió clara a les platges, que ara ja perden entre 60 i 90 centímetres anuals, com recorda en l'informe el capítol coordinat per Agustín Sánchez-Argila, professor de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). "En el 2100, el 20% de les platges requeriran d'accions addicionals per al seu manteniment", afegeix. Els terrenys més afectats seran el deltaicos,com la desembocadura l'Ebre, el Llobregat, el Tordera i el  Ter-Fluvià.