Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris mar mediterrani. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris mar mediterrani. Mostrar tots els missatges

13 de setembre 2022

Una adolescent contra els microplàstics del Mediterràni

La jove barcelonia Olivia Mandle de 15 anys ha començat una lluita per la conservació del mar Mediterrani. Ella està plenament consienciada de l'actual canvi climàtic i de les consequències que això comporta. Els nostres comportaments individals afecten globalment al planeta. Per a ella és molt important educar desde que som petits per modificar els nostres hàbits i crear persones concienciades en la conservació del planeta. Mandle va disenyar una eina anomenada Jelly Cleaner per eliminar microplàsrics que es troben al mar Mediterrani.  

També lluita per la defensa dels drets dels animals marins, en concret els dofins en cautivitat. Olivia ha inicat una campanys anomenada No és país para delfines, la seva causa busca el tancament dels dofinaris del país. Els dofins en cautivitat pateixen estrès i depresió, això els pot fer arribar al suicidi, per això vol obrir el primer santuari del país per a dofins.

Olivia Mandle es reconeguda com una jove inspiradora per les aportacions que fa al planeta. Proximament treballarà en La España Azul, on ampliará els seus coneixements i treballará activament per conservar el mar Mediterrani.

 

Olivia Mandle amb la Jelly Cleaner, una eina dissenyada per ella amb material reciclat per netejar la superfície del mar de microplàstics, a la platja del Prat de Llobregat (Barcelona).

Font: El País, 9 de sepmbre 2022 - Notícia seleccionada per Silvana Garcia 

Títol original: Una adolescente contra los microplásticos del Mediterránio.

La joven barcelonesa Olivia Mandle lleva años luchando por los animales marinos y el bienestar del planeta. Su sueño es abrir el primer santuario para delfines de España

Inundaciones, sequías, incendios, récord de temperaturas… Resulta difícil seguir negando el cambio climático. Olivia Mandle (Barcelona, 15 años) hace tiempo que lo advierte: “Los recursos del planeta son limitados y, al final, esta es nuestra única casa”. Tenía 12 cuando visitó una exposición en Nueva York sobre los devastadores efectos del calentamiento global. En ese momento algo cambió dentro de ella. “Creo que fue esa portada famosa de National Geographic con una enorme bolsa de plástico flotando en el agua. Me dejó muy tocada”, recuerda la joven, que, a la vuelta de Nueva York, inició su camino como activista por los derechos de los animales y por un Mediterráneo limpio. Ahora, a su corta edad, es una de los más de 130 embajadores del Pacto Europeo por el Clima de la Comisión Europea, y ha sido reconocida como “joven inspiradora” por el Instituto Jane Goodall. Se embarca, próximamente, en La España Azul, la nueva iniciativa del aventurero Nacho Dean.

Ya en Barcelona, Mandle empezó a informarse sobre el problema de los plásticos y vio que los microplásticos eran mucho más dañinos. “Quería hacer algo, así que creé la Jelly Cleaner, un artefacto que flota y que recoge estas partículas de la superficie del mar”, aclara. La joven activista asegura que funciona. No tanto por su capacidad física, sino por su capacidad concienciadora. “Si vas por la playa con eso, la gente te mira raro, te pregunta y, cuando explicas qué es, ya estás concienciando sobre cómo están nuestros océanos. Y eso es lo que marca la diferencia”, argumenta. Amante del Mediterráneo, en el que ha crecido, no se la verá en el mar sin esta herramienta.

"Si no concienciamos a los niños, de mayores les diremos que hay algo llamado cambio climático y supondrán que no va con ellos."

Su compromiso con el planeta, en realidad, tiene su origen en un entorno familiar sensible y consciente. “Pienso que viene de mis padres, que me han ido explicando, desde muy pequeña, cosas sobre la crisis climática y los derechos de los animales. ¡Yo jugaba con mis Legos a que los salvaba o apagaba incendios! Además, he crecido rodeada de documentales y libros sobre gente que quería crear un mundo mejor”, narra. De mayor, Mandle quiere ser bióloga marina, como una de sus principales referentes, Sylvia Earle, pionera de la exploración submarina. Además de sus padres, son mujeres como ella o Jane Goodall, la primatóloga que vivió entre chimpancés, quienes le inspiran. También divulgadores naturalistas como David Attenborough. “Sentí que me gustaría formar parte de ese grupo de personas que luchaban por la naturaleza y los animales”, reconoce.

Por los derechos de los delfines:
Su lucha, además de combatir el cambio climático, incluye la defensa de los derechos de los animales marinos. “¿Mi sueño? Abrir el primer santuario de España para delfines, mi animal preferido, en la Costa Brava”, dice convencida. “Tengo pensado hasta el nombre: SUA, que son las siglas de Save Us All (sálvanos a todos, en inglés)”.

Su amor por estos cetáceos empezó de pequeña. “Con cuatro o cinco años, el colegio nos llevó a ver un espectáculo en el delfinario del Zoo de Barcelona. Cuando los vi saltar y dar volteretas, me encantó, claro... Pero yo a los delfines siempre los había imaginado en libertad. Cuando descubrí que no los devolvían al mar después del espectáculo, me quedé muy triste y pensé que me gustaría ayudarlos a volver a casa”.(...)

Vídeo relacionat amb la notícia: No es país para delfines: una campaña de Olivia Mandle (Lush Spain).






 

16 de març 2021

Si a les energies renovables, però no a qualsevol preu

Els parcs eòlics marins són aquells que estan situats al mar. Normalment no a més de 60 metres de profunditat i estan allunyats de la costa, ja que d'aquesta manera es redueix l'impacte o contaminació visual. També s'intenta que es situin fora de les rutes de vaixells i lluny de zones protegides.

La companyia Blue Float Energy vol instal·lar un parc eòlic marí de 70 molins al golf de Roses, però tenen problemes, ja que varis grups i associacions estan en contra d'aquesta iniciativa per varies raons. Ja sigui perquè el parc provoca problemes als pescadors o també per entitats medioambientals, tot i que sembli extrany que una entitat que vetlla pel planeta estigui en contra d'una energia renovable, estan preocupades per l'impacte dels molins per les aus i els cetacis. Un altra preocupació es l'impacte visual que pot ocasionar, ja que el golf de Roses va ser reconegut com una de les badies més boniques del món per la Unesco, i es té por de que la instal·lació dels aerogeneradors perjudiqui al títol obtingut.

No obstant, la companyia Blue Float Energy es reafirma en que tot s'ha estudiat i que han tingut en compte totes les variables i problemes. Ja sigui allunyant més el parc de la costa, evitant destruir el fons marí el menys possible i assegurant que l'impacte d'aquest parc marí és molt menor al de un parc eòlic terrestre.

Construcció d'un aerogenerador al mar

Sí a las energías renovables pero no a cualquier precio. Con esta premisa, el sector turístico, náutico, pesquero o ambiental del Empordà se opone al proyecto de parque eólico marino que la empresa Blue Float Energy y el grupo de ingeniería Sener proyectan frente al golfo de Roses. Temen que los 70 aerogeneradores previstos pondrán en riesgo los valores paisajísticos y turísticos en la comarca de la tramontana, que cuenta con varios anteproyectos de energía eólica sobre la mesa pero que a día de hoy sigue sin tener un solo molino de viento.

Desde que en enero se dio a conocer la iniciativa han surgido muchas voces contrarias a una infraestructura que, a pleno rendimiento, cubriría hasta el 90% de la demanda energética de la provincia, evitaría la emisión de 42 millones de toneladas de CO2y crearía hasta 6.000 puestos de trabajo directos e indirectos a lo largo de sus 30 años de vida útil, según sus responsables.

“Apostamos por las energías renovables pero con ‘seny’”, dice el presidente de Empordà Turisme

Una de los más críticos son los pescadores. El sector estableció hace nueve años una zona de veda voluntaria en un área de 80 km2para favorecer el crecimiento de la merluza. Sin embargo, la intención del sector es volver a pescar una vez se recupere la especie, algo que no podrían hacer en el caso de que se implante el parque.

Entidades medioambientales como la Iaden y el director del parque natural del Cap de Creus, Ponç Feliu, se muestran también preocupado por el impacto que provocaría en las aves marinas y en los cetáceos de la zona. Otro de los aspectos que preocupan en el territorio es el impacto visual de los aerogeneradores (de hasta 250 metros de altura sobre la lámina de agua) tendría sobre la bahía de Roses, que en el año 2011 entró a formar parte del club de las bahías más bellas del mundo, una distinción avalada por la Unesco que reconoce los valores turísticos, paisajísticos y culturales del entorno formado por los municipios de l’Escala, Sant Pere Pescador, Castelló d’Empúries y Roses. Estas localidades junto con Cadaqués y Torroella de Montgrí-l’Estartit, afectadas también por el parque, asumen la necesidad de implantar proyectos que fomenten las energías renovables pero se cuestionan “si no nos encontramos ante un gran negocio a costa el territorio”. Piden frenar el proyecto y más informes para evaluar su impacto.

La Associació d’Empresaris Roses-Cap de Creus, la cofradía de pescadores de Roses, la Associació d’Empresaris Nàutics d’Empuriabrava y Empordà Turisme se oponen enérgicamente al proyecto y piden un estudio de las necesidades energéticas de la comarca. “Apostamos por las energías renovables pero con seny ; tenemos la sensación que se empieza la casa por el tejado”, afirma Esteve Guerra, presidente de Empordà Turisme.

Los pescadores temen la afectación a la zona de veda implantada para recuperar la pesca de la merluza

Los promotores aseguran que el parque tendrá “un impacto visual mínimo”, ya que se alejará 24 km de la costa aunque “se están evaluando alternativas para alejarlo aún más”. También subrayan que trabajan para reducir al máximo el impacto sobre la flora y fauna y aseguran que el parque y la línea de costa estarán conectados de forma subterránea. “El impacto es inferior al de un parque terrestre y el coste paisajístico es asumible”, dice Sergi Ametller, uno de los ingenieros del proyecto. Los promotores buscan el consenso del territorio para avanzar en la tramitación del parque que no sería una realidad hasta el 2026.



23 de gener 2021

Posidònia atrapa-plàstics

La posidònia és una planta aquàtica de la qual s'està parlant molt últimament, ja que recentment, un treball de la Universitat de Barcelona, ha demostrat que les pilotes seques de posidònia (conegudes com boles de Neptú), atrapen plàstics i microplàstics del mar Mediterrani, una gran notícia per totes les espècies que hi viuen allà.
Així mateix el centre d'investigació AZTI, ha estat fent les seves aportacions per reduir la quantitat de plàstics de les empreses i administracions, promovent canvis en la gestió d'aquestes per així minimitzar l'impacte que provoquen.
Podria ser aquesta una solució per disminuir-los? De moment no es poden treure conclusions, però de segur que la posidònia hi serà molt present en els pròxims anys.


Boles de posidònia atrapant plàstics




Las praderas de Posidonia, una planta marina endémica del Mediterráneo, son uno de los tesoros naturales de las Islas Baleares, en cuyo litoral ocupan una extensión de más de 600 km cuadrados. Estas praderas submarinas juegan un papel muy importante en el ecosistema marino y son muy sensibles a la contaminación,  de ahí que sean un buen indicador del estado de las aguas. La posidonia oceánica del litoral de Mallorca es la protagonista de un estudio que revela un singular proceso: esta planta puede capturar plásticos vertidos al mar, sobre todo filamentos y fibras, y devolverlos a tierra firme en un maraña de desechos vegetales que reciben el nombre de bolas de Neptuno. La profesora Anna Sànchez-Vidal, del Grupo de Investigación en Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona, nos acompaña hoy para explicarnos en qué consiste este proceso

El elevado consumo de plásticos, su utilización para fabricar productos de vida corta y que la proporción que se recicla sea insuficiente hace que la basura plástica que llega cada año al mar se cuente por millones de toneladas. En el centro de investigación AZTI tienen abiertas varias líneas de trabajo relacionadas con este problema medioambiental. Investigación científica e iniciativas dirigidas a empresas y administraciones para promover cambios en la gestión de los residuos plásticos, cuantificar el problema de la basura marina y buscar soluciones para sectores como el pesquero. Trabajos que  se desarrollan, además, en el marco de la economía circular, que promueve la mayor utilización y reciclaje de los materiales. Conocemos proyectos que ya han mostrado su eficacia en materia de monitorización y reducción de desechos con Oihane Cabezas, experta en tecnologías marinas.






07 de gener 2020

Els coralls del Mediterrani indefensos davant les xarxes de pesca.


Els coralls, igual que la resta d'éssers vius que habiten als nostres mars i oceans, pateixen les conseqüències directes de la pesca d'arrossegament, un mètode de pesca entre d'altres que suposa un gran impacte pels fons marí. D'altra banda ens trobem amb un mar sobre explotat per altres tipus pesca i assetjat pel canvi climàtic,que a sobre pateix la invasió humana en activitats  com ho pot ser la joiera, per la qual cosa és necessari prendre mesures immediates per intentar evitar l'extinció de la fauna marina, concretament dels coralls. Des de fa tres anys, l'ONG Oceana junt amb l'ajuda d'altres organitzacions està lluitant per aconseguir preservar aquests ecosistemes tant delicats i, de fet, el novembre passat van aconseguir apuntar-se una important victòria. Encara queda un llarg camí per recórrer, però la difusió del problema ja és un començament. 


Un bussejador entre els coralls vermells de les Illes Medes (Costa Brava). 


En el Mediterráneo viven más de 200 especies de corales (de las 5.600 descritas en el mundo), que necesitan una mayor protección para sobrevivir en un mar sobreexplotado por la pesca y acosado por el cambio climático. Los investigadores intentan salvar estos corales, de agua fría, que viven en zonas profundas, a partir de los 150 ó 200 metros, pero chocan con la falta de voluntad de los políticos. “Cada paso que damos nos cuesta un trabajo enorme. Estamos en una carrera contra reloj para localizar dónde se encuentran, porque todavía sabemos poco de ellos, mientras que la pesca de arrastre, que usa grandes redes que barren los fondos marinos, sigue avanzando. Se trata de llegar antes de que las colonias desaparezcan”, describe el esfuerzo Pilar Marín, científica marina de la ONG Oceana. Una vez localizados los asentamientos, los países deberían acotar zonas de protección, en las que se evite principalmente la pesca destructiva y cualquier otra actividad que los ponga en peligro.

En esta lucha, se consiguió en 2017 que los 22 miembros del Convenio de Barcelona para la Protección del Medio Marino y de la Región Costera del Mediterráneo (dependiente de la ONU) incluyeran en la lista de especies en peligro a los cuatro últimos corales de profundidad que quedaban por proteger: el amarillo, el cresta de gallo, el candelabro y el bambú. Ese mismo año se localizó en las islas Baleares, a caballo entre Ibiza y Formentera, un bosque de coral bambú, en peligro crítico de extinción, a más de 400 metros de profundidad. Este jardín y otro que existe en las islas Eolias (Italia) son los mejor conservados que se han localizado de momento en el Mediterráneo. Los expertos estiman que la población de esta especie ha disminuido un 80% en cien años. "Que figuren en la lista significa que están amenazados y que es necesario hacer algo por ellos, pero el Convenio de Barcelona no tiene competencias en pesca, que es el mayor peligro al que se enfrentan", puntualiza Marín. Además, a partir de ese blindaje, "los países deberían haber tomado medidas de protección pero, hoy en día, no se ha hecho absolutamente nada", concreta la científica. "En el momento en que haya constancia de que existen ejemplares, habría que cerrar la zona, como indica Naciones Unidas", puntualiza.

El pasado noviembre, Oceana se apuntó una victoria. La Comisión General de Pesca del Mediterráneo (organismo de la ONU formado por 23 países, entre ellos España, Francia e Italia) acordó la adopción de un marco regulatorio para preservar estos delicados ecosistemas. "Llevamos tres años intentando que se establezca esta normativa, porque esta comisión es la que cuenta con competencia en pesca", comenta. Pero, a pesar de que se trata de un paso muy importante, "no es todavía vinculante y tampoco se han establecido qué actuaciones se van a llevar a cabo", acota el éxito Marín, que participó en la reunión.

Coral amarillo en el Mar Mediterráneo. OCEANA


Mientras llegan las protecciones, los corales se enfrentan a las enormes redes de la pesca de arrastre que "barren el fondo del mar, llevándose por delante todo lo que encuentran en su camino y pueden destruir colonias de varios siglos en muy poco tiempo", explica Covadonga Orejas, científica del Instituto Español de Oceanografía en Baleares (IEO) y especialista en corales. No es necesario el impacto directo, la turbidez del agua causada por los sedimentos en suspensión que provoca esta forma de captura no selectiva puede enterrarlos. Otras artes de pesca como redes fijas, palangres o nasas pueden provocar daños al soltarse y quedar enganchadas en los corales. Con la desaparición de este hábitat marino, gran variedad de organismos, incluidas especies de pesca, pierden las estructuras en las que se refugian. La recuperación de los corales es muy complicada debido a su lento crecimiento, apenas unos pocos milímetros al año. El desarrollo es especialmente lento en las que desarrollan un esqueleto calcáreo o tienen formas masivas (un tipo de flora muy frondosa) o arbustivas (en rama).

Los intereses comerciales también se interponen en la conservación de estos delicados organismos. Orejas pone como ejemplo el coral rojo empleado en joyería. Está encuadrado en el epígrafe de las especies que se explotan comercialmente sin la suficiente protección pero, de momento, los científicos no han logrado incrementar su blindaje. A pesar de ello, la investigadora del IEO no ceja en su empeño de convencer a todas las partes implicadas de la importancia de estos ecosistemas únicos. "Hay mucha gente que vive de la pesca, pero deben tener en cuenta que si se extermina el hábitat desaparecen los recursos. En un bosque sin árboles, no habrá fauna, porque los animales están donde encuentran refugio, donde pueden construirse sus casas", argumenta. En el caso del mar, los corales son los organismos que cumplen la función de los árboles. "Con sus estructuras, crean un espacio de tres dimensiones donde puede habitar el resto de la fauna", concreta.

Los corales tienen que soportar, además de las actividades humanas, los efectos del cambio climático, con el aumento de las temperaturas y la acidificación de los océanos debido a que absorben más CO2 del que pueden soportar. Estos dos factores influyen en la capacidad de los corales para absorber el carbonato que precisan y crecer, llegando incluso a matarlos a largo plazo.



30 d’octubre 2019

Emergència climàtica a la regió mediterrània

A causa dels impactes que els humans hem anat generant al llarg dels anys, el mediterrani s'està convertint en una de les grans víctimes del canvi climàtic.
Un dels impactes que es poden veure en el mar mediterrani és l’augment de la temperatura de les seves aigües. Al augmentar la temperatura de l’aigua, el nivell del mar ha pujat notablement, amenaçat a alguns pobles o ciutat costeres en desaparèixer d’aquí a relativament poc. Això provoca riscos per les poblacions properes a la costa mediterrània.
 A més molta de la biodiversitat del mediterrani ha anat desapareixent; també ha augmentat el nivell d'acidesa de l'aigua...
Tot i tenir grans evidències del mal que esta suposant el canvi climàtic en el mediterrani, encara no s'han proporcionat els suficients estudis sobre totes les zones afectades per determinar el mal.

Vers tots aquests successos, la gent busca mesures per revertir els impactes que estem provocant al mar mediterrani i així reduir els riscos que podem desencadenar.

Emergència climàtica a la regió mediterrània
platja de la costa catalana

elPeriodico, 19/10/2019

La regió mediterrània s'està escalfant un 20% més ràpid que la mitjana mundial. Així ho revela el primer informe científic sobre el canvi climàtic en aquesta regió, que ens hauria de fer prendre mesures urgents.

Viernes, 18/10/2019 | Actualizada 19/10/2019 - 12:31


Coneguda per la seva riquesa cultural i natural, la conca mediterrània ha demostrat ser el bressol d’una diversitat excepcional al llarg dels segles. La regió allotja fins a un 18% de totes les espècies marines identificades al món. Fins i tot deixant-lo a la seva sort, el Mediterrani té una gran capacitat natural per cultivar i desenvolupar vida. Però l’esmentada capacitat d’autoaliment té els seus límits, i l’acció humana els està sobrepassant. La concentració d’activitats econòmiques i la dependència d’una agricultura sensible al clima han fet de la regió un dels principals focus de canvi climàtic a tot el món.


Durant les últimes dècades, les temperatures mitjanes anuals han augmentat, així com els nivells del mar, i es preveu que aquestes pujades s’accelerin. L’acidificació de l’aigua empitjora. No pas menys de 15 megaciutats voregen les costes del Mediterrani i corren el risc de patir inundacions, la qual cosa les fa especialment susceptibles als increments previstos. S’espera que 250 milions de persones a la nostra regió pateixin «escassetat d’aigua» abans del 2050. Això suposa un nombre immanejable de ciutadans que s’haurà de socórrer amb mesures d’emergència.



Existeix una gran quantitat de literatura científica sobre el canvi climàtic, però les dades estan distribuïdes de manera desigual i algunes de les regions més vulnerables i dels sectors econòmics més precaris no han sigut prou estudiades. Els responsables de la presa de decisions no han tingut accés adequat a una investigació fiable i actualitzada a la nostra regió. Per això ha resultat crucial recopilar els coneixements científics més avançats sobre el medi ambient a la conca mediterrània i posar-los a disposició de responsables polítics, experts i ciutadans.

La Unió pel Mediterrani, molt conscient d’aquesta necessitat, va començar el 2015 a col·laborar estretament amb la Xarxa d’Experts Mediterranis sobre Canvi Climàtic (MedECC), una xarxa de més de 600 científics de 35 països. Unint esforços, recentment s’ha presentat a Barcelona el primer informe científic sobre l’impacte del canvi climàtic i mediambiental a la conca mediterrània.


Afrontar i prevenir l'impacte

De l’informe s’extreu un missatge que va més enllà dels resultats científics: cap persona, organització o zona, ja sigui al sud o al nord del Mediterrani, compti amb major o menor riquesa, pot fer front per si sola a la magnitud dels desafiaments davant dels quals ens trobem. Ens necessitem els uns als altres per afrontar aquesta emergència climàtica. La resposta ha de ser informada, comuna i concertada. Hem de convertir el canvi climàtic en una oportunitat per a un codesenvolupament pacífic i sostenible, mantenint un enfocament just sobre els recursos. Si no actuem ara, l’escalfament global tindrà un efecte irreversible al Mediterrani i els seus habitants. 

La Unió pel Mediterrani continuarà impulsant projectes, mesures i iniciatives de diàleg regional amb l’objectiu d’afrontar i fins i tot revertir els inevitables impactes del canvi climàtic en la nostra regió. Conformar-se amb l’«estat actual» no és una opció. Hem de ser ferms en la nostra convicció d’actuar junts, si no, les conseqüències seran dramàtiques. Els ciutadans estan demanant que aquells que estan en el poder facin més, la pròxima generació ho exigeix. No els decebem.





15 d’octubre 2019

El Mediterrani, zona zero del canvi climàtic




Segons l'Institut Mediterrani de Biodiversitat i Ecologia, el mar Mediterrani serà la zona zero del canvi climàtic. Només de pensar-ho fa por. Aquest impacte induït desencadena riscos induïts que afectaran a tot el planeta, però tot començarà o ja està començant a casa nostra, al mar mediterrani. De fet, l' augment de la temperatura de la regió mediterrània ha arribat ja als 1,5 graus més respecte als nivells preindustrials. Les temperatures a les zones mediterrànies augmentaran més que a la resta del planeta, i es produiran riscos com: sequeres pronunciades, impactes a la salut i a la seguretat alimentària, pèrdua d'ecosistemes, i la pujada de gairebé un metre del nivell del mar.



Això és el que vindrà si no prenem mesures radicals contra els gasos d'efecte hivernacle. I molt pitjor serà pel 2040 o pel 2100. Però sense anar més lluny, dintre de dues dècades, més de 250 milions de persones podrien patir pobresa hídrica. Totes aquestes dades es van donar a conèixer aquest passat dijous a Barcelona durant una trobada de la "Unió pel Mediterrani".


Augment de la temperatura del Mediterrani a l'estiu.

El País, 10/10/2019


Lo quieran o no, 500 millones de personas de tres continentes están unidas por un mismo problema: el cambio climático. La cuenca del Mediterráneo es uno de los puntos calientes de esta crisis global y algunos de sus impactos “golpean” a esta región de “forma más dura que a otras partes del mundo”, apunta el profesor Wolfgang Cramer, director científico del Instituto Mediterráneo de Biodiversidad y Ecología, radicado en Francia. Por ejemplo, el aumento de la temperatura de la región mediterránea ha llegado ya a los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales, lo que supone que el calentamiento en esta cuenca es un 20% más rápido que en la media del planeta.

Lo que viene —si no se toman medidas adicionales de reducción de los gases de efecto invernadero que sobrecalientan el planeta— es mucho peor: para 2040 ese incremento llegará a los 2,2 grados y posiblemente superará los 3,8 en algunas zonas de la cuenca en 2100. Además, en solo dos décadas 250 millones de personas sufrirán pobreza hídrica en la zona por las sequías.


Estos datos se incluyen en un informe cuyos primeros resultados se presentan este jueves en Barcelona durante un encuentro de la Unión por el Mediterráneo, una organización internacional en la que están representados los países de esos tres continentes que comparten las aguas del emblemático mar. Desde 2015, un grupo de más de 80 científicos coordinados por el profesor Cramer ha estado trabajando para esta organización en el estudio, que se titula Riesgos asociados al cambio climático y los cambios medioambientales en la región mediterránea. El informe aspira a ser el gran retrato del cambio climático en esta zona a partir del conocimiento científico actual. “Nunca antes se ha hecho una síntesis tan completa”, explica Cramer sobre un documento que está cargado de datos, muchos alarmantes.

El coordinador destaca la vulnerabilidad de mucha de la población de la región “porque vive muy cerca del mar y también porque son pobres y tienen pocas opciones para protegerse o alejarse”. El informe advierte: habrá más olas de calor “más significativas y duraderas” y “las sequías extremas serán más frecuentes”.

Nivel del mar. De entre todos los impactos, Cramer destaca la subida del nivel del mar. Para 2100 el informe apunta que superará el metro, lo que supone situarse en el escenario más pesimista que planteaba para el conjunto del planeta el reciente informe del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), los científicos que asesoran a la ONU. Ese incremento de un metro tendrá impactos en un tercio de la población que vive en la costa del Mediterráneo; solo en el norte de África el sustento de al menos 37 millones de personas estará en peligro. A los daños en las ciudades por inundaciones, Cramer añade otro riesgo más: “la salinización de los suelos utilizados para la agricultura en los deltas y estuarios de los ríos como el Nilo, pero también el Ebro, el Ródano y el Po”.


Agua dulce. El otro gran impacto que más preocupa a Cramer es el aumento de la intensidad de las olas de calor y sequías, que golpeará con dureza a España. Desde 1950, la frecuencia de las sequías ha aumentado. Y el informe señala que aunque el calentamiento se quede por debajo de los dos grados —el objetivo que fija el Acuerdo de París—, los habitantes de las cuencas fluviales en Oriente Medio y Oriente Próximo estarán expuestos a una dura escasez de agua. El estudio destaca que la disponibilidad de agua dulce puede caer un 15% en las próximas décadas en el conjunto de la región mediterránea, lo que tendrá graves consecuencias en la agricultura. Y calcula que en 2040 alrededor de 250 millones de personas de la zona sufrirán pobreza hídrica —dispondrán de menos de 1.000 metros cúbicos por cabeza al año—. Esta situación, advierten los científicos, puede hacer que aumenten los conflictos e, incluso, las migraciones masivas.

Impactos en la salud y seguridad alimentaria. El equipo científico encargado de este gran retrato del calentamiento global enumera también los riesgos para la salud: “Se espera que las enfermedades y muertes relacionadas con el calor sean más frecuentes, especialmente en las ciudades debido al efecto de las islas de calor y para los grupos de población vulnerables”. Más allá del cambio climático, los científicos destacan que el deterioro de la calidad del aire, los suelos y el agua por la contaminación supondrá más enfermedades respiratorias y cardiovasculares y una disminución del acceso a los alimentos saludables.

Relacionado con esto, los expertos indican que puede peligrar la seguridad alimentaria, ya que se puede ver afectada por el aumento de la población y la bajada en el rendimiento de los cultivos, la pesca y la ganadería. “El 90% de las poblaciones comerciales de peces ya están sobreexplotadas en el Mediterráneo”, recuerda el informe. “Y se espera que el peso medio de los peces se reduzca hasta en un 49% para 2050”, se pone como ejemplo.


Pérdida de ecosistemas. Los especialistas no solo se centran en los impactos sobre los seres humanos y sus medios de vida. Se advierte de que “muchos de los ecosistemas están amenazados por el cambio climático, los cambios de usos del suelo, la contaminación y la sobreexplotación”. Por ejemplo, el proceso de acidificación del agua de mar —causado por la absorción del CO2 procedente de las emisiones humanas— y el aumento de la temperatura del agua “ya han causado una pérdida del 41% de los principales depredadores, incluidos los mamíferos marinos”. El informe cita algunos casos concretos, como la proliferación de las plagas de medusas por el incremento de la temperatura del agua, la invasión de mosquitos tigre y la aparición de especies invasoras como los peces león que dañan a las autóctonas.

Respecto a los impactos en la tierra, los científicos alertan del aumento que ya se está dando de los “megaincendios” debido al calentamiento y a los cambios en el paisaje. En el futuro, las áreas quemadas podrían crecer hasta un 40%, incluso, en el escenario más optimista de un aumento de la temperatura de 1,5 grados.

Es complicado no caer en el pesimismo cuando se lee el informe que ha coordinado Cramer. Pero este profesor resalta que el objetivo es “proporcionar información equilibrada sobre los riesgos para toda la cuenca mediterránea” para los responsables políticos y sus asesores. Y pide acción: “El norte necesita ayudar al sur a adaptarse para garantizar que la economía de los países del sur tenga estabilidad”. Cramer resalta la importancia de reducir los gases de efecto invernadero, porque cada reducción ayuda a limitar el aumento global de la temperatura. “Todos los países, y en particular los del norte, deben aplicar políticas compatibles con el Acuerdo de París. Cada tonelada de CO2 que se reduzca cuenta”.