19 d’octubre 2019

Com s'adapta l'agricultura a la crisi climática?



A causa de la pressió demogràfica (pressió sobre els recursos naturals causada per la superpoblació) en els pròxims anys la producció d'aliments haurà d'augmentar notablement i alhora, el rendiment agrícola disminuirà a causa del canvi climàtic.

La Fundació Aquae  ha analitzat i enumerat quins són els efectes que provoca la crisi climàtica sobre l'agricultura principalment a causa de la pujada de temperatures i els fenòmens meteorològics extrems. A més, ha proposat mesures tant correctores com preventives que podem adoptar per disminuir aquest impacte. En aquest context, destaca l'enfocament de l'agricultura climàticament intel·ligent , presentat per la FAO en 2010. Es tracta d'una agricultura que persegueix l'augment de la productivitat i els ingressos agrícoles, l'adaptació davant el canvi climàtic i la reducció de gasos d'efecte d'hivernacle.





Ciencias Ambientales, 17/10/2019

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación celebrado el pasado 16 de octubre, Fundación Aquae, la fundación del agua, analiza cómo afecta la crisis climática a la agricultura y las medidas que pueden adoptarse para minimizar este impacto. En 2050, por la presión demográfica, se necesitará un aumento de la producción de alimentos del 60%, mientras que la crisis climática provocará la disminución del rendimiento agrícola en un 10-25%.


Si ahora el planeta está habitado por más de 7.700 millones de personas, en 2050 lo ocuparán unos 10.000 millones de personas, lo que requerirá un aumento de la producción de alimentos del 60%, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Un crecimiento demográfico al que hay que sumar la presión ejercida por la crisis climática, que provocará la disminución del rendimiento agrícola en un 10-25% para 2050, según el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU.

En la infografía, Fundación Aquae enumera algunos de los efectos que la crisis climática ya está provocando en la agricultura, entre ellos, cosechas y productos animales más pobres, tanto en calidad como en cantidad, por el aumento de las temperaturas y los cada vez más frecuentes fenómenos meteorológicos extremos, como sequías e inundaciones. Un dato: la producción de trigo, remolacha y maíz podría reducirse en un 50% para 2050 en el sur de Europa, según la Agencia Europea del Medio Ambiente.

La diversidad biológica también se está viendo afectada, al mismo tiempo que asistimos a la desaparición de los hábitats y los alimentos de muchos insectos beneficiosos para la tierra y los animales. Otros efectos de la crisis climática son las lluvias intensas que provocan inundaciones, vientos huracanados e incluso pequeños ciclones; y la aparición de nuevas plagas de insectos que afectarán a la seguridad alimentaria.

Asimismo, el calor extremo reduce las aguas superficiales y agota los acuíferos; hace que la tierra y el agua se vuelvan más saladas; y provoca que el mar expanda su volumen, lo que amenaza la agricultura de las costas. Otra consecuencia es la reducción de la pesca y el aumento de la toxicidad de algunos peces. Todas estas circunstancias pueden originar una drástica reducción de los ingresos en el sector agrícola, lo que ocasionaría un abandono masivo de las tierras de cultivo. Algo que tendría graves consecuencias en países que dependen mayoritariamente de la agricultura, como Liberia, Somalia, Guinea-Bissau o la República Centroafricana.


"Si queremos garantizar la disponibilidad de alimentos para todos tendremos que adaptar los actuales sistemas y prácticas agrícolas para lograr un sistema alimentario más resiliente. Serán necesarios importantes cambios en la forma en la que se producen los alimentos, en la manera de gestionar la tierra o en las actividades económicas que se realizan en determinadas regiones del planeta"

Mikel de Pablo, responsable de Proyectos de Fundación Aquae

Agricultura 4.0 : 

Los cambios en los patrones de precipitación y el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos, consecuencia de la crisis climática a la que se enfrenta nuestro planeta, están obligando a los agricultores y ganaderos a adaptarse a esta nueva realidad. En este contexto, destaca el enfoque de la agricultura climáticamente inteligente (CSA, por sus siglas en inglés), presentado por la FAO en 2010. Se trata de una agricultura que persigue el aumento de la productividad y los ingresos agrícolas, la adaptación ante el cambio climático y la reducción de gases de efecto invernadero.



También destacan las iniciativas de la Agricultura de Precisión (AP), que consisten en gestionar los cultivos observando, midiendo y actuando frente a la variabilidad de los múltiples factores que les afectan, entre ellos, el clima. Para ello, se sirven de maquinaria agrícola 4.0., que incluye sistemas de navegación por satélite, sistemas de información geográfica, sensores situados en las parcelas o vehículos terrestres autónomos (robots), guiados (tractores) o drones, dispositivos aéreos que desde hace más de una década ya se utilizan en agricultura en países como Japón. El objetivo de todos estos sistemas es recoger información que después se utiliza para tomar decisiones con mayor precisión, así como para optimizar el rendimiento de los cultivos.


"Cada vez es más común ver a campesinos controlando sus campos con drones y sensores, que les informan de los componentes químicos del suelo, de su grado de humedad, de la cantidad de nutrientes que tienen, del crecimiento de las plantas o de cada fruto, algo que ya sucede en países como Holanda, considerada la “reina” de la agricultura eficaz y sostenible"

Mikel De Pablo

Otras medidas del sector agrícola para adaptarse a la crisis climática son aplicar técnicas de riego mejoradas; promover la agroforestería o agrosilvicultura (integrar árboles, ganado y pastos en la misma parcela de tierra); diversificar las variedades e introducir cultivos más resistentes; fomentar una mejor gestión de los recursos naturales (agua, suelo, cultivos y árboles); extender las áreas forestales; o instalar cortavientos de plantas en los perímetros de las granjas.


Fundación Aquae es la fundación del agua. Una organización sin ánimo de lucro creada en 2013 con el objetivo de impulsar iniciativas frente al cambio climático; promover y apoyar el talento y la innovación. Trabaja como un think tank que aspira a despertar la inquietud, la creatividad y el espíritu colaborativo para conseguir un modelo social, económico y medioambiental sostenible.




18 d’octubre 2019

La ‘esquizofrenia’ del usar y tirar envases desechables

Durant els últims anys, la població s'ha mogut sobretot pel consum d'un sol ús. El plàstic és el principal problema, s'ha de deixar de fer un ús irresponsable dels plàstics i reutilitzar-los sempre que es pugui. Una de les alternatives que s'ha pensat, és substituir el plàstic pel paper, però no té gaire sentit si també és d'un sol ús. La utilització de paper d'un sol ús, implica una tala d'arbres més elevada, per tant un impacte directe i, s'estaria ressolent l'impacte dels plàstics, però s'augmentaria un altre.

Platja pelna de plàstics de només un sol ús.

Ecoticias, 17/10/2019

Vivimos en la locura del usar y tirar envases desechables que se transforman en residuos tan solo unos minutos después.

La buena noticia es que la población está despertando ante la crisis mundial por la contaminación por plásticos, avalada por la evidencia científica sobre su impacto ecológico y social.

Eso es estupendo. El siguiente paso necesario es cambiar el sistema, el modus operandi del “usar y tirar” por la reducción, reutilización y rellenado. No puede ser de otra manera.

De lo contrario, esto se convertiría en una búsqueda infinita de materiales alternativos (también desechables) que seguirán provocando el aumento de residuos, emisiones de gases de efecto invernadero y problemas de gestión a nivel planetario.

Para mostrar que la solución radica en reutilizar y no en buscar materiales alternativos desechables, presentamos hace unos días el informe “Tirando el futuro”.

Este informe pone el foco en que las verdaderas soluciones van dirigidas a un cambio del paradigma del derroche y despilfarro frente a las verdaderas soluciones de reducción y reutilización, y nunca a envases de cualquier otro material que sigan siendo de un solo uso.

Y entre esas alternativas es indudable que no todos los materiales son iguales. El papel podría proceder de fuentes renovables si la gestión forestal en origen es responsable.

El ciclo de vida del papel es, en principio, mucho menos impactante que el del plástico. Pero la realidad es que el sector papelero tampoco ha hecho los deberes.

El mercado internacional de productos papeleros está contaminado por la degradación de los bosques, la deforestación, la tala ilegal y la expansión de plantaciones forestales en espacios de valor ambiental. Decir que el papel es un producto sostenible solo por el hecho de estar fabricado de madera es un disparate.

Es cierto que en países como el nuestro, el aprovechamiento de los recursos es fundamental para dinamizar el medio rural, y que el que sector forestal juega y deberá jugar un rol importante dentro de nuevos paradigmas de sostenibilidad (bioeconomía, economía circular, etc.).

En España este sector es clave para la recuperación de paisajes tradicionales resilientes a los grandes incendios forestales y aportando soluciones a la “España Vaciada”. Pero esto no es un cheque en blanco al sector papelero.

El sector forestal debe ser un sector estratégico para dinamizar el medio rural y para la protección de nuestros bosques frente a la crisis climática y de biodiversidad y evitar que el planeta supere el 1,5ºC. Esto es indudable.

Sin embargo, no puede ser excusa para continuar la cultura del usar y tirar a través del papel promoviendo el aumento de su consumo en el mundo, ya que las previsiones de crecimiento que se hacen se sustentan en modelos económicos insostenibles, enormemente derrochadores y contrarios a las verdaderas soluciones.

En muchos lugares del planeta, los bosques (incluso bosque primario) y otros ecosistemas naturales han sido y son todavía sustituidos por plantaciones de árboles de crecimiento rápido para la industria del papel.

Resultado de imagen de tala d'arbres
Tala d'arbres.

Sustituir los envases de plástico de un solo uso por papel, también desechable, no es la solución. Para acabar con la contaminación por plásticos necesitamos alejarnos de la cultura del usar y tirar, acabar con el sobreconsumo, el sobreembalaje, el transporte de grandes distancias, y la creciente cantidad de residuos que seguimos generando.

Por tanto, sí a la gestión forestal de nuestros bosques, sí a las fuentes de ingresos que den valor económico a nuestros bosques, sí al uso del papel de forma responsable, pero NO a la cultura del usar y tirar y a la justificación del derroche y el sobreembalaje, cultura que nos está llevando a la actual situación de emergencia climática.


15 d’octubre 2019

El Mediterrani, zona zero del canvi climàtic




Segons l'Institut Mediterrani de Biodiversitat i Ecologia, el mar Mediterrani serà la zona zero del canvi climàtic. Només de pensar-ho fa por. Aquest impacte induït desencadena riscos induïts que afectaran a tot el planeta, però tot començarà o ja està començant a casa nostra, al mar mediterrani. De fet, l' augment de la temperatura de la regió mediterrània ha arribat ja als 1,5 graus més respecte als nivells preindustrials. Les temperatures a les zones mediterrànies augmentaran més que a la resta del planeta, i es produiran riscos com: sequeres pronunciades, impactes a la salut i a la seguretat alimentària, pèrdua d'ecosistemes, i la pujada de gairebé un metre del nivell del mar.



Això és el que vindrà si no prenem mesures radicals contra els gasos d'efecte hivernacle. I molt pitjor serà pel 2040 o pel 2100. Però sense anar més lluny, dintre de dues dècades, més de 250 milions de persones podrien patir pobresa hídrica. Totes aquestes dades es van donar a conèixer aquest passat dijous a Barcelona durant una trobada de la "Unió pel Mediterrani".


Augment de la temperatura del Mediterrani a l'estiu.

El País, 10/10/2019


Lo quieran o no, 500 millones de personas de tres continentes están unidas por un mismo problema: el cambio climático. La cuenca del Mediterráneo es uno de los puntos calientes de esta crisis global y algunos de sus impactos “golpean” a esta región de “forma más dura que a otras partes del mundo”, apunta el profesor Wolfgang Cramer, director científico del Instituto Mediterráneo de Biodiversidad y Ecología, radicado en Francia. Por ejemplo, el aumento de la temperatura de la región mediterránea ha llegado ya a los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales, lo que supone que el calentamiento en esta cuenca es un 20% más rápido que en la media del planeta.

Lo que viene —si no se toman medidas adicionales de reducción de los gases de efecto invernadero que sobrecalientan el planeta— es mucho peor: para 2040 ese incremento llegará a los 2,2 grados y posiblemente superará los 3,8 en algunas zonas de la cuenca en 2100. Además, en solo dos décadas 250 millones de personas sufrirán pobreza hídrica en la zona por las sequías.


Estos datos se incluyen en un informe cuyos primeros resultados se presentan este jueves en Barcelona durante un encuentro de la Unión por el Mediterráneo, una organización internacional en la que están representados los países de esos tres continentes que comparten las aguas del emblemático mar. Desde 2015, un grupo de más de 80 científicos coordinados por el profesor Cramer ha estado trabajando para esta organización en el estudio, que se titula Riesgos asociados al cambio climático y los cambios medioambientales en la región mediterránea. El informe aspira a ser el gran retrato del cambio climático en esta zona a partir del conocimiento científico actual. “Nunca antes se ha hecho una síntesis tan completa”, explica Cramer sobre un documento que está cargado de datos, muchos alarmantes.

El coordinador destaca la vulnerabilidad de mucha de la población de la región “porque vive muy cerca del mar y también porque son pobres y tienen pocas opciones para protegerse o alejarse”. El informe advierte: habrá más olas de calor “más significativas y duraderas” y “las sequías extremas serán más frecuentes”.

Nivel del mar. De entre todos los impactos, Cramer destaca la subida del nivel del mar. Para 2100 el informe apunta que superará el metro, lo que supone situarse en el escenario más pesimista que planteaba para el conjunto del planeta el reciente informe del IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change), los científicos que asesoran a la ONU. Ese incremento de un metro tendrá impactos en un tercio de la población que vive en la costa del Mediterráneo; solo en el norte de África el sustento de al menos 37 millones de personas estará en peligro. A los daños en las ciudades por inundaciones, Cramer añade otro riesgo más: “la salinización de los suelos utilizados para la agricultura en los deltas y estuarios de los ríos como el Nilo, pero también el Ebro, el Ródano y el Po”.


Agua dulce. El otro gran impacto que más preocupa a Cramer es el aumento de la intensidad de las olas de calor y sequías, que golpeará con dureza a España. Desde 1950, la frecuencia de las sequías ha aumentado. Y el informe señala que aunque el calentamiento se quede por debajo de los dos grados —el objetivo que fija el Acuerdo de París—, los habitantes de las cuencas fluviales en Oriente Medio y Oriente Próximo estarán expuestos a una dura escasez de agua. El estudio destaca que la disponibilidad de agua dulce puede caer un 15% en las próximas décadas en el conjunto de la región mediterránea, lo que tendrá graves consecuencias en la agricultura. Y calcula que en 2040 alrededor de 250 millones de personas de la zona sufrirán pobreza hídrica —dispondrán de menos de 1.000 metros cúbicos por cabeza al año—. Esta situación, advierten los científicos, puede hacer que aumenten los conflictos e, incluso, las migraciones masivas.

Impactos en la salud y seguridad alimentaria. El equipo científico encargado de este gran retrato del calentamiento global enumera también los riesgos para la salud: “Se espera que las enfermedades y muertes relacionadas con el calor sean más frecuentes, especialmente en las ciudades debido al efecto de las islas de calor y para los grupos de población vulnerables”. Más allá del cambio climático, los científicos destacan que el deterioro de la calidad del aire, los suelos y el agua por la contaminación supondrá más enfermedades respiratorias y cardiovasculares y una disminución del acceso a los alimentos saludables.

Relacionado con esto, los expertos indican que puede peligrar la seguridad alimentaria, ya que se puede ver afectada por el aumento de la población y la bajada en el rendimiento de los cultivos, la pesca y la ganadería. “El 90% de las poblaciones comerciales de peces ya están sobreexplotadas en el Mediterráneo”, recuerda el informe. “Y se espera que el peso medio de los peces se reduzca hasta en un 49% para 2050”, se pone como ejemplo.


Pérdida de ecosistemas. Los especialistas no solo se centran en los impactos sobre los seres humanos y sus medios de vida. Se advierte de que “muchos de los ecosistemas están amenazados por el cambio climático, los cambios de usos del suelo, la contaminación y la sobreexplotación”. Por ejemplo, el proceso de acidificación del agua de mar —causado por la absorción del CO2 procedente de las emisiones humanas— y el aumento de la temperatura del agua “ya han causado una pérdida del 41% de los principales depredadores, incluidos los mamíferos marinos”. El informe cita algunos casos concretos, como la proliferación de las plagas de medusas por el incremento de la temperatura del agua, la invasión de mosquitos tigre y la aparición de especies invasoras como los peces león que dañan a las autóctonas.

Respecto a los impactos en la tierra, los científicos alertan del aumento que ya se está dando de los “megaincendios” debido al calentamiento y a los cambios en el paisaje. En el futuro, las áreas quemadas podrían crecer hasta un 40%, incluso, en el escenario más optimista de un aumento de la temperatura de 1,5 grados.

Es complicado no caer en el pesimismo cuando se lee el informe que ha coordinado Cramer. Pero este profesor resalta que el objetivo es “proporcionar información equilibrada sobre los riesgos para toda la cuenca mediterránea” para los responsables políticos y sus asesores. Y pide acción: “El norte necesita ayudar al sur a adaptarse para garantizar que la economía de los países del sur tenga estabilidad”. Cramer resalta la importancia de reducir los gases de efecto invernadero, porque cada reducción ayuda a limitar el aumento global de la temperatura. “Todos los países, y en particular los del norte, deben aplicar políticas compatibles con el Acuerdo de París. Cada tonelada de CO2 que se reduzca cuenta”.





14 d’octubre 2019

Google ajuda en la lluita contra el canvi climàtic

Google ens sorprèn una vegada més, en un acte de gestió ambiental, amb una nova eina que ens permetrà saber el nivell de contaminació que presenta una ciutat a partir dels nostres dispositius mòbils. És cert que aquesta empresa no sempre ha tingut la millor reputació respecte a la gestió del medi ambient, però ha optat per a crear un model que ajudarà a molts països a donar una certa importància a les emissions que emet. L'aplicació Enviromental Insight Explorer (EIE) té l'objectiu d'ajudar a les ciutats pel que fa a la creació de noves mesures correctores per tal que, d'aquesta manera, cada vegada més llocs decideixin entrar en la lluita induïda contra el canvi climàtic. Tot i que encara no es troba disponible en la gran majoria de països, s'espera que en un cert temps estigui a l'abast de tothom a qualsevol part del món.

La nova eina de Google, l'EIE

Google ha señalado que el proyecto ya se está llevando a cabo en Dublín (Irlanda), Birmingham y el área metropolitana de Manchester (ambas de Reino Unido). Pronto, seguirán las ciudades británicas de Wolverhampton y Coventry.

Con motivo de la Cumbre Mundial de Alcaldes C40 en Copenhague (Dinamarca), Google ha traído a Europa el Enviromental Insight Explorer (EIE), una herramienta que explora el medioambiente y facilita a las ciudades a la hora de medir, planificar y reducir las emisiones y su contaminación.

EIE analiza los mapas de Google para estimar las emisiones de carbono de los edificios y el transporte, además de medir el potencial de energía renovable.

Estos datos pueden ayudar a las ciudades a crear nuevas políticas y buscar soluciones para así progesar en el cuidado del medio ambiente.

Desde el ayuntamiento del Dublín, las primeras reacciones a este proyecto son bastante positivas, asegurando que EIE les permite enseñar a sus ciudadanos el verdadero impacto medioambiental e impartir programas que ayuden a reducir las emisiones de la ciudad.

La compañía, junto a la Universidad de Utrecht (Países Bajos), ha iniciado otro proyecto bajo el nombre de Air View, el cual equipa a vehículos de Google Street View con instrumentos que miden la calidad del aire en la ciudad danesa de Copenhague.

La compañía planea dotar a esta tecnología a más de 50 de de sus vehículos para que funcionen por todo el mundo.









08 d’octubre 2019

Un pla per tornar el bosc a la riba del Besòs



L'entitat Ecologistes en Acció ha proposat un pla de gestió ambiental per tal de recuperar el bosc a la riba del riu Besòs. Anys enrere, el Besòs era un dels rius més contaminats d'Europa, però gràcies a les mesures correctores aplicades darrerament s'ha aconseguit revertir aquesta situació. Els ecologistes volen seguir els pasos del riu Manzanares (Madrid), on s'ha trigat només tres anys en convertir un riu inert en un hàbitat per a la biodiversitat. Les mesures proposades passen per netejar els residus que arrossega l'aigua i eliminar les espècies invasores que han desplaçat a les autòctones. En l'última dècada, espècies com la canya, han crescut incontroladament i no han deixat que les espècies locals proliferin. Ecologistes en Acció apunta que la reforestació de la riba amb espècies autòctones com els arbustos silvestres, pollancres, freixes,... poden disminuir el risc d'innundació gràcies a les seves arrels, les quals frenen la velocitat de l'aigua. 



L'actual tram final del Besòs té canyars a banda i banda, una espècie invasora que ha eliminat la vegetació autòctona.


ARA.CAT 04/10/2019

El riu Manzanares, a Madrid, ha trigat tres anys a passar de ser una "piscina inerta i en alguns trams pudent" a un riu on l'aigua hi torna a córrer sanejada i on s'hi ha restablert la vegetació, de manera que hi ha tornat la vida: aus, peixos i fins i tot una llúdriga. El procés de renaturalització del riu que travessa la ciutat més poblada de l'Estat ha sigut un èxit, segons defensa l'entitat Ecologistes en Acció, que va ser impulsora del pla madrileny i que ara ha presentat un projecte per aconseguir que el Besòs torni a lluir més verd en el trajecte que fa des de Montcada fins a la desembocadura.
El riu Besòs, que fa poques dècades era un dels més contaminats d'Europa, és avui tota una altra cosa en el seu tram metropolità, un espai transformat i recuperat per a la ciutadania, com es va poder veure per exemple a les últimes Festes de la Mercè. La proposta dels ecologistes és que la transformació no s'aturi aquí i que es puguin recuperar el paisatge del bosc de ribera i les espècies autòctones del riu.
Les actuacions prescrites al pla passen per la neteja dels residus que l'aigua arrossega a la llera, així com l'erradicació d'espècies invasores com la canya, que ha envaït el marge i que impedeix que prosperi la vegetació autòctona dels boscos de ribera mediterranis. La renaturalització hauria de permetre tornar a veure –on avui només hi ha canyars– arbustos silvestres, pollancres, freixes i fins i tot, en algun punt més allunyat de la riba, algun om.
El projecte d'Ecologistes en Acció proposa una renaturalització adaptada a cada tram, de manera que la recuperació dels valors ecològics i la vegetació no trunqui les activitats que els ciutadans fan a la vora del riu –passejar, anar en bici o córrer– a Santa Coloma de Gramenet i Sant Adrià de Besòs. Així, en aquest tram el projecte preveu "illes de bosc de ribera" menys frondós que en altres punts, com a la desembocadura, que no és accessible a la ciutadania i on podria recuperar-se més vegetació. "Fem una proposta viable i realista, no proposem descanalitzar el riu ni destruir els murs, sinó actuacions que tindran beneficis ambientals però també socials per a la població d'aquesta zona metropolitana", ha subratllat Quim Pérez, un dels portaveus de l'organització ecologista.

Menys risc en cas d'inundacions:

Una actuació així sobre el Besòs resultaria estratègica en un moment d'emergència climàtica com l'actual, ha insistit Pérez. La proliferació de les canyes a les ribes del riu és un problema davant de les pluges torrencials, "com s'ha pogut veure amb les últimes inundacions al sud del País Valencià, per exemple". El canvi climàtic pot fer més habituals aquests episodis i per això és més crucial netejar el riu d'aquesta vegetació i substituir-la per una altra, com els arbres autòctons, que disminuirien els riscos en casos de grans precipitacions.
"Al contrari del que els enginyers defensaven fa uns anys, quan es deia que els arbres dels boscos de ribera podien ser un perill i tapar els ponts en casos d'inundació, s'ha demostrat que fan tot el contrari: ajuden a frenar, gràcies a les seves arrels, la velocitat de l'aigua, que pot ser destructiva", ha explicat Pérez. A més, allà on torni el bosc de ribera, l'ombra que proporcioni frenarà l'expansió de la canya invasora. El creixement d'aquesta espècie ha sigut molt ràpid en l'última dècada, ja que el Centre d'Estudis de la Natura del Barcelonès Nord certifica que el 2009 era una vegetació pràcticament testimonial i avui és per tot arreu.
La recuperació de la vegetació permetria recuperar la fauna com una conseqüència natural de deixar que la natura segueixi el seu curs. Malgrat tot, el pla també preveu actuacions per afavorir la biodiversitat, com ara instal·lar dispositius que facilitin la cria d'aus o ratpenats. "Es tracta d'aconseguir que el Besòs sigui un connector ecològic amb la serralada Litoral, al Maresme, amb Collserola i amb un extrem del Montseny".
Segons els càlculs de l'entitat ecologista, n'hi hauria prou amb una inversió d'1,4 milions d'euros i un manteniment d'uns 40.000 euros anuals per garantir la renaturalització del riu. Per això confien poder aconseguir properament suports entre les diferents administracions implicades –ajuntaments, l'Àrea Metropolitana i la Generalitat– per tirar-lo endavant.

75 espècies d'aus sobrevolen el Manzanares:

El cas del Manzanares demostra que és possible "tornar la natura al cor d'una gran ciutat", apunta el responsable estatal d'aigua d'Ecologistes en Acció, Santiago Martín. En tres anys de recuperació, les entitats constaten com la vegetació no només s'ha multiplicat lliurement, sinó que ha fet proliferar la fauna: "En el tram urbà ja s'hi han comptabilitzat 75 espècies d'aus diferents, i al maig s'hi va poder observar una llúdriga", subratlla. A més, reivindica que no s'hi ha plantat ni un arbre i que tots els que hi ha han nascut perquè "s'ha deixat treballar la natura".
Malgrat que no es pot aspirar a un riu "natural" perquè travessa un entorn molt urbanitzat, sí que s'ha aconseguit reconstruir un ecosistema i recuperar la funció de "corredor ecològic" del riu. "I no s'ha de menystenir el benefici social: la gent, de cop, torna a mirar cap al riu", ha afegit. 
Més enllà de Madrid, hi ha altres ciutats que han impulsat processos de renaturalització dels rius, com Burgos i Lleó. Algunes altres ciutats estan a punt d'iniciar-los, com és el cas de Melilla, Barakaldo i Granada.


07 d’octubre 2019

El Ministerio para la Transición Ecológica trabaja con el sector turístico frente a las basuras marinas en las playas

Cada dia, es troben a les platges de tota España milers de plàstics. Aquest impacte directe, implica la contaminació dels oceans i mars, juntament amb la mort de molts animals marins. El plàstic és un dels principals problemes de la contaminació marina, i s'ha de fer una cosa per l'ecosistema marí, ja que no podem deixar que morin els éssers vius que hi habiten. Per aquesta raó, el ministeri s'ha posat a treballar amb el sector turístic, ja que és el sector que més contamina.

El Ministerio para la Transición Ecológica trabaja con el sector turístico frente a las basuras marinas en las playas
Platja plena de plàstic.


Se estima que el 26% de las basuras marinas que se encuentran en las playas españolas proceden de usos turísticos.

Esta acción se desarrolla en el marco de las Estrategias Marinas y cuenta con apoyo del proyecto LIFE INTEMARES y del programa de seminarios del Centro Nacional de Educación Ambiental.

La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) ha puesto en común, con el sector turístico y las administraciones locales, soluciones conjuntas para abordar la problemática de las basuras marinas.

El encuentro, en el que se han identificado oportunidades y líneas de trabajo, ha tenido lugar en el IV Seminario anual sobre basuras marinas, celebrado durante los días 2 y 3 de octubre.

Se estima que el 26% de las basuras marinas que se encuentran en el litoral español proceden del uso turístico de nuestras costas, según datos del último informe del Programa de Seguimiento de Basuras Marinas en Playas, que elabora el MITECO.

Entre los objetos más frecuentes en nuestras playas figuran los plásticos, que ya alcanzan el 71,5% del total de desechos encontrados.

El seminario ha convocado a más de 60 profesionales de los sectores de la náutica, la pesca recreativa, el buceo, la hostelería y la restauración, así como a administraciones locales, organizaciones conservacionistas, universidades y centros tecnológicos, que se han reunido durante dos días en la sede de la Fundación Biodiversidad en Sevilla.

Durante el seminario, los participantes han debatido sobre la problemática de las basuras marinas y sobre la búsqueda de posibles soluciones, y han analizado experiencias que puedan mejorar el conocimiento de los profesionales que trabajan en el sector del turismo del mar y la costa.

Entre estas iniciativas se encuentra el programa de Turismo Sostenible de la Red One Planet, que impulsa la Organización Mundial del Turismo, así como BlueMed, una iniciativa europea de investigación e innovación para promover la economía azul en la cuenca mediterránea.

Este encuentro forma parte del programa de seminarios permanentes del Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) y cuenta con el apoyo del proyecto LIFE INTEMARES, coordinado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.

El seminario también se enmarca en el programa de medidas de las estrategias marinas, uno de los principales instrumentos de planificación del medio marino.

En el transcurso de la jornada inaugural se destacó la importancia del trabajo conjunto con uno de los sectores más importantes para la economía española en la lucha contra esta problemática.

Más de 70 participantes pusieron en común cerca de una veintena de experiencias innovadoras y se acordaron las acciones necesarias para desarrollarlas. Además, tuvo lugar una acción demostrativa de ciencia ciudadana en la playa del Parador en Mazagon.

El seminario ha concluido con una actividad de recogida de residuos y toma de datos en la playa de Castilla, en Huelva, así como con una sesión para compartir y proponer aspectos de mejora e innovación local en la lucha contra las basuras marinas.
LIFE IP INTEMARES

El proyecto LIFE IP INTEMARES tiene como objetivo conseguir una red de espacios marinos de la Red Natura 2000 gestionada de manera eficaz e integrada, con la participación activa de los sectores implicados y la investigación como herramientas básicas para la toma de decisiones.

La Fundación Biodiversidad coordina el proyecto. Participan como socios la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, el Instituto Español de Oceanografía, la Confederación Española de Pesca, SEO/BirdLife y WWF-España. 

03 d’octubre 2019

Trump rescinde la autoridad de California para fijar sus propios límites a las emisiones contaminantes


Com tots saben, el tema principal del qual es parla molt avui en dia, és el canvi climàtic. A causa d'això el president dels Estats Units, Donald Trump, ha pres la inicativa de combatre contra aquest problema i d'aquesta manera poder reduir l'impacte ambietal. Començarà amb la reducció de gasos contaminants que produeixen els cotxes, en Califórnia. Prendrà mesures preventives contra aquest contaminant.

Amb això podem saber que estem davant d'un impacte induït, ja que són les activitats humanes les que estan provoquen aquests problemes amb el medi.

Trump aquesta decidit a combatre contra la contaminació i d'aquesta manera demostrar i donar exemple al món del que tots han de fer per no seguir arriscant-davant d'aquest problema.

trump
Tràfico en una autopista de California.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles que está dispuesto a llevar hasta sus últimas consecuencias el empeño por destruir los objetivos del anterior Gobierno contra el cambio climático, y para ello tiene que torcer el brazo a California. Trump anunció que el Ejecutivo federal va a rescindir la autoridad que tiene California desde hace medio siglo para establecer sus propios límites a las emisiones de gases contaminantes. California ya ha anunciado que responderá en los juzgados. Más allá de la ideología, se trata de una batalla de alto riesgo para el mercado de coches.

La decisión de este miércoles, que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) tenía previsto anunciar oficialmente a lo largo del día, es la culminación de una larga batalla anunciada que empezó a concretarse el verano pasado, cuando la Casa Blanca, tras años de presiones de la industria automovilística, rebajó sustancialmente los objetivos federales de emisiones contaminantes. Desde 2012, los objetivos de California, los más ambiciosos de EE UU, se habían convertido en el estándar para todo el país tras un pacto entre Sacramento, Washington y la industria.

La pelea por destruir la herencia en materia de regulación medioambiental del Gobierno demócrata se ha convertido en algo personal para Trump. El presidente desactivó las restricciones de emisiones a petición de la industria. Pero la actitud de California de mantener las suyas dejó a los fabricantes ante un escenario de pesadilla: dos mercados distintos dentro de EE UU. Hay 15 Estados cuya regulación en este ámbito está ligada a lo que diga California. Entre todos, suponen un tercio del mercado automovilístico del país.

El vértigo de los fabricantes ante esta batalla hizo que este verano cuatro de los más grandes (Ford, Honda, BMW y Volkswagen) anunciaran un acuerdo con el Gobierno de California por el que aceptaban unos límites de gases más parecidos a los del Estado que a los de Washington. La reacción de la Casa Blanca fue furibunda. Trump lo ve como una traición. Se ha tomado este asunto como algo personal y tuitea que su propuesta es la mejor para la industria y que ignorar los objetivos medioambientales supone crear empleo. El Departamento de Justicia anunció una investigación anticompetencia contra estos cuatro fabricantes.

California, por sus características de población (39 millones de habitantes), tamaño y parque automovilístico (25 millones de coches registrados), tiene un permiso federal por el que está exenta de los límites fijados por Washington y puede fijar objetivos medioambientales más ambiciosos. Ese permiso es lo que ha revocado la Administración Trump este miércoles.

Las autoridades del Estado salieron inmediatamente a condenar el movimiento y prometieron una batalla judicial que ya se venía preparando. “California no va a esperar permiso de Washington para proteger la salud y la seguridad de los niños y las familias”, dijo el gobernador, Gavin Newsom, en un comunicado. “California, los mercados globales y la madre naturaleza prevalecerán”.

El fiscal general de California, Xavier Becerra, que ya ha presentado más de medio centenar de denuncias contra Trump en todo tipo de asuntos, anunció una nueva acción judicial. “No tiene ninguna autoridad ni base para retirar la excepción”, dijo Becerra. “Estamos listos para luchar por un futuro que usted parece incapaz de comprender; nos veremos en el juzgado si se interpone en nuestro camino”.

California fijó los primeros límites a las emisiones de coches en EE UU en 1966. Eran los años en que el smog de ciudades como Los Ángeles provocaba alertas sanitarias. Un año después, el Gobierno federal reconoció la autoridad del Estado para fijar sus propios objetivos de emisiones contaminantes. El republicano Ronald Reagan era gobernador y el demócrata Lyndon Johnson era presidente. Tres años después, con el republicano Richard Nixon como presidente, se aprobó la ley de Aire Limpio que ratificó la excepción de California por su tamaño y la velocidad con la que estaba creciendo su población y su parque automovilístico.